“No Sigamos en el Viernes Santo”.

Por Gabriel Rodríguez

Imagen relativa a la nota.

José Luis Ramírez Sánchez, rector de la Catedral de Zacatecas (Foto: Rocío Castro Alvarado)

Al presidir la misa dominical del tercer domingo pascual, el rector de la Catedral de Zacatecas, José Luis Ramírez Sánchez, señaló que “la Resurrección de Jesús, al tercer día de haber muerto, no es un evento cualquiera sino un hecho deslumbrante en la historia misma de la cristiandad, con ecos inevitables en el presente y el futuro de la humanidad”.

El rector Ramírez Sánchez citó el pasaje en el que Jesús, luego de haber resucitado se aparece a sus discípulos, hecho que ocurre de manera precisa en el pasaje mejor conocido como “los discípulos de Emaús en el evangelio de Lucas”.

Pero, aseguró el canónigo, “tal pasaje puede también identificarse con la realidad en la que vivimos porque siempre es Viernes Santo para el mundo, pero también siempre es Pascua para quienes vivimos en este momento”.

Ramírez Sánchez aludió a la importancia con la que el papa Benedicto XVI citaba de manera frecuente dicho pasaje, que “nos es real y cotidiano incluso en nuestros días como parte del anuncio por la alegría en la paz de Cristo”.

“Había dos personajes que caminaban rumbo a Emaús, tristes por lo que había ocurrido aquel Viernes Santo, luego de haber escuchado que algunos de su grupo les refirieron que el sepulcro de su maestro había amanecido vacío el domingo posterior y que a algunas mujeres se les habían aparecido los ángeles, todo lo cual no bastaba para quitarles la pesadumbre de encima”.

El sacerdote dijo que, en tono quejumbroso, los discípulos refirieron a Jesús cuando caminaban con él lo desesperanzados que se hallaban, momento en el ocurrió algo inédito “pues Jesús les acompaña sólo para manifestarles lo que consideraban una esperanza perdida pero que en realidad no era sino la parte final de sus sueños de liberación.

“Quizás por ello, se habían quedado en el Viernes Santo, quizás por esa tristeza habían permanecido en el silencio y el sepulcro de su maestro, porque para ellos, Cristo estaba muerto, el mundo se hallaba vacío y la Resurrección no llegaba aún pues estaban desconcertados y eran incapaces de ver un mundo mejor”.

De la misma manera, el rector de la Catedral indicó que todos esos hechos se parangonan con el presente, a causa de que “en este momento a muchos de nosotros nos pasa lo mismo debido a que pensamos que Cristo no está presente en el mundo o que Dios está derrotado, o que no hay fe ni esperanza o bien, el señor sigue en silencio”.

Ante ello, pidió a los fieles “no cargar con la cruz pensando que Dios ya no los escucha, no me hace caso o no cumple, por lo que yo les pido que no sigamos en el Viernes Santo”.

Dijo que muchos vagamos con la vista nublada por los problemas actuales pero que el resucitado nos sigue llamando porque aquellos 11 kilómetros no son nada ante la súplica de sus elegidos para pedirle: “Es tarde, quédate con nosotros”.

Entonces, ocurre el milagro cuando, entre todos ellos, Jesús parte de nuevo el pan y lo brinda a sus discípulos, momento en el que ellos lo reconocen por lo que no debemos olvidar que el resucitado siempre camina con nosotros, pero exige a su vez que nosotros lo reconozcamos.