Asume Secretaría Técnica de la Secretaría Ejecutiva del SEAZ

Por Nallely de León Montellano

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En sesión extraordinaria del SEAZ, se designó y tomó protesta a Mirna Lizett Caldera Barbosa como nueva secretaria técnica de la Secretaría Ejecutiva (Foto: Diana Moreno Valtierra)

Este martes 28 de abril, el Sistema Estatal Anticorrupción de Zacatecas (SEAZ) renovó una de sus posiciones clave.

En sesión extraordinaria del órgano de gobierno, se designó y tomó protesta a Mirna Lizett Caldera Barbosa como nueva secretaria técnica de la Secretaría Ejecutiva, cargo que ocupará por un periodo de cinco años.

El nombramiento se dio en una reunión en la que participaron los principales integrantes del sistema, desde el Comité de Participación Ciudadana, encabezado por Jesús Limones Hernández, hasta representantes del Poder Judicial, la Fiscalía Anticorrupción, la Secretaría de la Función Pública y la Auditoría Superior del Estado, entre ellos, el magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia, Carlos Villegas Márquez, y el magistrado del Tribunal de Disciplina, José Luis Herrera Ugalde.

Ya en funciones, Caldera Barbosa planteó una línea clara: fortalecer el papel técnico de la Secretaría Ejecutiva para que deje de ser sólo una instancia administrativa y se convierta en un eje de articulación entre instituciones.

Habló de la necesidad de coordinar a la Auditoría, la Fiscalía, el Poder Judicial y la Función Pública bajo una misma ruta, pero también de involucrar a la ciudadanía como parte activa del sistema.

Uno de los puntos que puso sobre la mesa fue el fortalecimiento de la Plataforma Digital Estatal, con la intención de que la información pública sea una herramienta real contra la opacidad.

En otras palabras, dijo, menos discrecionalidad y más rendición de cuentas.

También subrayó que el sistema anticorrupción sólo puede funcionar si las propuestas ciudadanas se traducen en políticas públicas concretas, no en simulación.

En ese sentido, planteó que la Secretaría Ejecutiva debe servir como puente entre el Comité de Participación Ciudadana y las decisiones institucionales. El reto, dijo, no es menor.

Reconoció que la corrupción es un problema estructural que no se resuelve sólo con discurso, sino con herramientas técnicas, coordinación entre dependencias y vigilancia social constante.