“Incluso en Plaza de Armas”

Por Gabriel Rodríguez

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El activista urbano Gerardo Mata (Foto: Diana Moreno Valtierra)

El activista urbano Gerardo Mata realizó una evaluación sobre las consecuencias de la pasada edición XL (40) del Festival Cultural de Zacatecas, “dentro del cual debería considerarse la posibilidad de cobrar las entradas, incluso en Plaza de Armas si es que, de alguna manera, se le quiere hacer financiable, autosostenible”.

Mata, luchador constante por la conservación cultural, patrimonial y arquitectónica de la capital, dijo que si bien es cierto que “los eventos masivos con artistas de talla mundial reciben a miles de personas que no pagan nada por verlos, en la misma medida deberían cobrarse, a causa de que gobierno estatal esconde las cifras que hay para la realización de todas esas actividades”.

Lo anterior, ocurre en un momento en que, dentro y fuera de los festivales, la ciudad de Zacatecas ha sido sometida a intensos desgastes en su infraestructura urbana y no se invierte un solo peso en su conservación y mantenimiento.

Al respecto dijo que, en Zacatecas, “la realización de los espectáculos masivos se ha convertido en una prioridad de manera gratuita todo el tiempo, lo cual significa que el festival no ha aprendido en modo alguno a ser sostenible y, gran parte de su presupuesto público, cuyos fondos reales se ignoran, se encauza a tenerlo de pie sin remuneración alguna.

“Al último festival se le podrían haber invertido en realidad de 40, 50 a 60 millones de pesos y no se recupera un solo de peso, cuando es real que a todos quienes se presentan en Plaza de Armas se les paga sin duda alguna”.

Añadió que el hecho de que ese tipo de espectáculos masivos ocurran en espacios de uso común, provocan –por otro lado– desdén cuando no abandono de la cultura local, porque en realidad “no hay por ejemplo muestras de los diversos talleres de grabado en la ciudad, porque este tipo de eventos no son capaces de llamar la atención como un gran concierto en Plaza de Armas donde puede actuar un cantante afamado que se presenta gratis para todos”.

El Instituto Zacatecano de Cultura tampoco tiene proyectos para la creación de públicos a partir de su sensibilización y de su educación, “porque simple y sencillamente, esta ciudad no cuenta con públicos educados porque cuando en Plaza de Armas la gente entra de manera gratuita, en la misma medida, ninguno de ellos considera que a ese artista que tiene enfrente, los espectadores le tengan que pagarle absolutamente nada”.

Dijo no estar en contra de que haya eventos masivos, “es lo justo”, precisó.

Pero “el hecho de que todo el festival sea gratuito no es viable ni siquiera como negocio oficial del dinero que se invierte, pero, en la misma medida, tampoco abona a la creación de públicos.

Aludió a la convocatoria anual que realiza el IZC para que participen los creadores locales, dentro de la cual intervienen todos los que quieren participar luego de un filtro es correcta, “pero ninguna de esas participaciones pasa a formar parte de lo verdaderamente atractivo del festival, cuyo escenario principal seguiría siendo Plaza de Armas”.

Eso significa que todo lo demás se oculta mientras que la ciudad entera se ocupa de la realización del festival, lo que conlleva a crear con􀃀ictos urbanos múltiples cuando hay otros espacios para ese tipo de actividades y diversos escenarios teatrales en distintos puntos como el Multiforo, el escenario de La Encantada y los teatros Fernando Calderón y Ramón López Velarde, entre otros, que al abrirse a ese tipo de eventos, “harían más grata la capital”.