Obispo Lamenta Asesinato de Jóvenes y Denuncia Casos de Extorsión
Por Gabriel Rodríguez

El obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló (Foto: Rocío Castro Alvarado)
El obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, deprecó los asesinatos de siete jóvenes, seis de los cuales eran de Zacatecas, cuyos cadáveres fueron arrojados en Aguascalientes y pidió compasión de Dios por sus víctimas y deudos; “espero que los asesinos se conviertan”, clamó.
Luego de la primera misa del mes de mayo, oficiada en Catedral, Noriega Barceló dijo que lamentaba el estado de desgracia y desánimo “en el que sin duda se encuentran las familias de estos muchachos porque ellos provienen de una familia, lo que para mí es muy lamentable, dado que el sufrimiento aumenta, tensa el ambiente, lo hace pesado y esta realidad violenta reaparece de nuevo”.
Por ello pidió a los jóvenes de Zacatecas tener precauciones y, con ello, evitar que ese tipo de hechos vuelvan a ocurrir; “es muy triste para mi dar mis condolencias a esos familiares, cuyos hijos eran todos tan jóvenes porque se trata de vidas y de familias en medio de ambientes tan negativos”.
Asimismo, pidió “toda la fortaleza a esos familiares y la conversión a los asesinos”, exclamó.
El obispo dijo que “durante los últimos años, el clero de Zacatecas no ha tenido con- icto alguno con la delincuencia organizada; al parecer, habrían cambiado de táctica porque antes los hechos eran más aparatosos y directos”.
Sin embargo, indicó que muchos sacerdotes han tenido casos de extorsión, los cuales han continuado de muchas maneras, ya que es un delito muy extendido, que resulta preocupante.
“Las personas que me lo refieren son campesinos, agricultores, constructores, y muchos porque padecemos un Estado sobre otro Estado, y muchas personas que se dedican al comercio se quejan de la desgracia que les representa pagar un impuesto violento”.
Cierto es que si en México a las personas no les gusta pagar impuestos, “mucho menos querrán hacerlo con aquellos que llevan amenazas dentro de sí mismos y menos basados en la violencia”.
Añadió, sobre esto último, que faltaría mucho camino por recorrer, con el fin de que la gente pudiera trabajar con tranquilidad, indicó.
“Hay muchos cuestionamientos que deben hacernos reexionar que aun cuando hemos avanzado en algunos campos, pero eso no significa un triunfo sino que falta mucho por hacer para el caso de aquellas personas que trabajan para otros”.
