Por Martí Batres Guadarrama

Marath Bolaños (Foto: Archivo/Galo Cañas/Cuartoscuro)
EL 1º DE febrero de 2019 publiqué un artículo titulado Primavera Laboral, en el diario El Universal. El texto comienza así: “Los más de 30 años del neoliberalismo en México significaron un largo y frío invierno para los trabajadores. En ese lapso, el salario mínimo perdió más de 70% de su poder adquisitivo. El sistema de pensiones fue privatizado y los contratos de trabajo se vinieron abajo. Desde el poder, se declaró una gran ofensiva ideológica contra los asalariados y sus derechos”.
EN DICHO artículo advierto que, sin embargo, se aproximaba una “primavera laboral”. Cinco motivos respaldaban mi optimismo: 1) El aumento al salario mínimo decretado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, primero en 40 años superior a la inflación; 2) La inminente incorporación de un capítulo laboral en el Tratado comercial con Estados Unidos y Canadá; 3) La necesaria reglamentación de la reforma constitucional de 2017 en materia de justicia laboral y contratos colectivos; 4) La reciente ratificación del Convenio 98 de la Organización Internacional del Trabajo, en materia de libre sindicación y negociación colectiva en el Senado; y 5) Las numerosas iniciativas laborales progresivas presentadas en el Congreso de la Unión.
EL VATICINIO resultó certero. Vinieron en cascada numerosos cambios, entre ellos:
–AUMENTO AL salario mínimo por arriba de la inflación durante ocho revisiones consecutivas.
–CREACIÓN DE una rama laboral del Poder Judicial.
–LEGITIMACIÓN DE los Contratos Colectivos con el voto de los trabajadores.
–ELECCIÓN POR voto directo y secreto de las dirigencias sindicales.
–ELIMINACIÓN DEL régimen general de subcontratación.
–INCORPORACIÓN DE las personas trabajadoras del hogar a la seguridad social.
–AUMENTO DE días de vacaciones de los trabajadores.
–DISMINUCIÓN DE las comisiones cobradas por los bancos a los trabajadores por sus cuentas individuales de ahorro para el retiro.
–DISMINUCIÓN DEL número de semanas de cotización para el ahorro pensionario de los trabajadores.
–AUMENTO DE la aportación patronal a las cuentas de los trabajadores.
–CREACIÓN DEL Fondo de Pensiones para el Bienestar.
–CONVERSIÓN DE México en el país de la OCDE con menor tasa de desempleo.
–INCORPORACIÓN DE los trabajadores de plataformas digitales a la Seguridad Social.
–SEMANA LABORAL de 40 horas.
POR ESO fue un gusto oír al secretario del Trabajo, Marath Bolaños, y a los diversos actores del mundo laboral, hablar de “primavera laboral” el pasado 1o de mayo. Todos los dirigentes de los sindicatos reconocieron los logros de la Cuarta Transformación.
“¿CONTINUARÁ LA primavera laboral?”, preguntó uno de ellos, en la reunión posterior al acto público. “Trabajaremos para que sea una eterna primavera laboral”, respondió la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
