Por Adrián Gerardo Rodríguez Sánchez

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Isabel Díaz Ayuso (Foto: Facebook Comunidad de Madrid)

“UNA MENTIRA repetida mil veces se puede convertir en verdad”. Tal era la estrategia de Joseph Goebbels, jefe de propaganda del régimen nazi en Alemania. Tal ha sido el camino que han tomado las derechas en el mundo, incluyendo el gobierno estatal de Aguascalientes, quien ha implementando un riguroso control de los medios de comunicación, generando un discurso constante: Aguascalientes es un estado conservador, cristiano-católico, alienado con los valores de la familia tradicional y del individualismo, y orgullosamente anti-derechos.

ESE DISCURSO es el mismo que el de cualquier otro grupo conservador en cualquier latitud de América y Europa. Por eso no es de extrañar que el gobierno estatal de Aguascalientes haya encontrado un “espejito mágico” en Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la comunidad de Madrid, quien además de venderle los “valores tradicionales”, incluye en su discurso elementos racistas, clasistas y xenofóbicos, y también neocoloniales, para el caso de México.

ESE ES el gobierno conservador de Aguascalientes. En la búsqueda desesperada de una identidad en un contexto de transformación social y política animada por un gobierno del pueblo, que encabeza la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la derecha de Aguascalientes se encierra en ideas e imágenes retrógradas: como la entrega de las llaves de la ciudad a Isabel Ayuso y el disparate de rendirle homenaje a Hernán Cortés, en una misa católica (un evento que se canceló).

ASÍ DE parcial actúa el gobierno conservador de Aguascalientes, al identificarse con grupúsculos europeos, que hacen alarde de la brutal colonización de América y elevan a heroicos sus crímenes contra la humanidad. Creen que eso es oponer resistencia a la transformación de México.

ESE DISCURSO conservador es una cáscara. Realmente es solo eso: una propaganda de medios de comunicación, que estamos seguros que ni siquiera es asumida o entendida a plenitud por sus adeptos, que la aceptan por simple coacción, porque de lo contrario tendrían numerosos argumentos para deslindarse.

LA HISTORIA nos enseña que las sociedades se pueden transformar desde la voluntad colectiva. Eso es una de las tantas enseñanzas de la historia. En el caso de Aguascalientes, la propaganda conservadora, repetida mil veces, se quiebra ante la evidencia: la historia de Aguascalientes es más diversa que la que se quiere imponer desde las agencias de información.

EN AGUASCALIENTES hubo puñado de hombres y mujeres que defendieron e implementaron las Leyes de Reforma en el siglo XIX; también hubo grupos de obreros y otras clases sociales que asumieron la tarea de llevar a cabo los cambios políticos y sociales enarbolados por la Revolución mexicana: la reforma agraria, la expropiación petrolera, incluso hubo homenajes públicos a la labor de Ricardo Flores Magón. Se sabe también que los grupos ferrocarrileros anarquistas llegaron por vía del voto a la Presidencia municipal de Aguascalientes en la década de 1930.

NADA ESTÁ dicho en la historia: la transformación está en mano de quienes la asumen.