El Hogar, el Entorno más Peligroso Para la Niñez

Por Nallely de León Montellano

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Álvaro García Hernández reconoció que las principales causas por las cuales menores terminan bajo tutela institucional son la omisión de cuidados, el consumo de drogas o alcohol por parte de padres y madres (Foto: Rocío Castro Alvarado)

El caso de Ángel, el niño de ocho años que fue localizado encerrado en una bodega la noche del pasado lunes, desató indignación social en Zacatecas y volvió a colocar sobre la mesa la violencia y vulnerabilidad que enfrentan miles de niñas, niños y adolescentes en la entidad, donde durante 2025 se han contabilizado ya 686 delitos cometidos contra menores de edad.

De acuerdo con estadísticas de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y plataformas estatales de atención a la violencia, las agresiones físicas encabezan la lista de delitos contra menores en Zacatecas, con 454 casos de lesiones registrados en lo que va del año, de los cuales 249 fueron culposos y 205 dolosos.

A ello se suma que la violencia familiar concentra el 85.96 por ciento de los casos reportados en BANEVIM Zacatecas, mientras que el hogar continúa siendo el entorno más peligroso para la niñez.

Las cifras revelan además que el 53 por ciento de las víctimas son niñas y niños de entre 0 y 11 años, mientras que el 47 por ciento restante corresponde a adolescentes de 12 a 17 años.

En entrevista, Álvaro García Hernández, procurador de Protección de Niñas, Niños, Adolescentes y Familias del Sistema DIF Estatal, explicó que actualmente la Casa Hogar para Jóvenes resguarda alrededor de 35 adolescentes mayores de 12 años que provienen de contextos de violencia, omisión de cuidados o abandono.

Detalló que cerca del 30 por ciento de la población atendida se encuentra bajo resguardo temporal mientras se realizan valoraciones y se buscan redes familiares de apoyo para su posible reintegración.

“El resto ya viene de un proceso de institucionalización”, indicó. En la Casa Cuna “Plácido Domingo”, donde permanecen menores de entre 0 y 12 años, actualmente se encuentran alrededor de 28 a 30 niñas y niños bajo resguardo estatal.

El funcionario explicó que una de las principales problemáticas es que las familias interesadas en adopción suelen buscar bebés o menores de hasta cuatro años, situación que reduce las posibilidades de integración familiar para niños mayores.

“Cuando una niña cumple 12 años pasa a la casa hogar de adolescentes y ahí continúa su desarrollo académico y personal”, señaló. García Hernández reconoció que las principales causas por las cuales menores terminan bajo tutela institucional son la omisión de cuidados, el consumo de drogas o alcohol por parte de padres y madres, así como situaciones de violencia y abuso sexual.

“Tenemos lamentablemente padres en condiciones de adicciones y eso limita su posibilidad de educar y cuidar a sus hijos”, expresó. Explicó que, antes de reintegrar a un menor con su familia, deben realizarse visitas de trabajo social y valoraciones psicológicas y emocionales para garantizar que el entorno sea seguro.

“Jamás es con la intención de generar más violencia para la niña o el niño. Lo que menos queremos es la institucionalización”, afirmó. El funcionario añadió que, durante la actual administración, 27 menores han sido integrados en procesos de adopción, incluyendo recientemente a grupos de hermanas que fueron entregadas a familias adoptivas.

Subrayó además que organismos como UNICEF advierten afectaciones neurológicas cuando un menor permanece institucionalizado durante más de seis meses. Mientras tanto, las estadísticas estatales reflejan un panorama alarmante para la infancia zacatecana. Además de las agresiones físicas, Zacatecas se mantiene históricamente entre los primeros lugares nacionales en homicidios dolosos contra menores y delitos cometidos con arma de fuego.

Las autoridades también mantienen bajo alerta los delitos sexuales, principalmente abuso sexual y violación, con mayor incidencia en municipios como Zacatecas, Guadalupe y Fresnillo. Los registros muestran además que el 76.04 por ciento de las agresiones cometidas contra niñas y adolescentes mujeres son perpetradas por hombres, principalmente personas de entre 30 y 59 años.

En materia legal, el Código Penal de Zacatecas contempla penas de seis meses a cuatro años de prisión por violencia familiar, además de pérdida de derechos relacionados con pensión alimenticia y tratamientos obligatorios.

Para casos de abuso sexual infantil, las sanciones alcanzan hasta 13 años de prisión, mientras que la violación equiparada contra menores de 12 años puede castigarse con penas de entre 10 y 25 años de cárcel. Las reformas más recientes establecen además que los delitos sexuales cometidos contra menores son imprescriptibles y eliminan beneficios preliberacionales para agresores.