Es una Estrategia “Llena de Violencia y Rencor”, Afirma

Por Gabriel Rodríguez

Imagen relativa a la nota.

El gobernador David Monreal (Foto: Diana Moreno Valtierra)

El gobernador David Monreal dijo que los ataques que se le han hecho desde diversos frentes políticos y desde muchos meses y años atrás, dentro y fuera de Zacatecas, “sin duda que proceden de la derecha”.

Al gobernador del estado se le preguntó lo anterior, toda vez que el pasado domingo el exlíder estatal del Barzón en Zacatecas, José Juan Quirino Salas, emitió expresiones misóginas en contra de la titular del Órgano de Administración del Poder Judicial en Zacatecas, Ana Carmen Martínez Ávila y en contra, también, de Verónica Yvette Hernández de Lara, actual titular de la Auditoría Superior del Estado.

Sobre ambas personas, Quirino Salas habría dicho que obtuvieron sus cargos por las relaciones que tienen con el gobernador David y con su hermano Ricardo en calidad de conflictos de interés, lo mismo que en el pasado reciente, algunos de los campesinos en lucha desde el Congreso del estado, le habrían señalado como no apto físicamente para desempeñar el cargo, retándolo incluso a la práctica de un antidoping.

Con un rotundo “no”, Monreal Ávila respondió al periodista, ante la pregunta acerca de si, desde el principio de su gestión gubernamental, no hubiera sido correcto incorporar a sus opositores a un diálogo abierto.

“No –subrayó–, este ha sido un gobierno muy abierto; nosotros somos progresistas y en los hechos lo hemos demostrado. Pero ese tipo de eventos ni siquiera creo que sean un asunto privativo de nuestra entidad o de las personas”.

Posteriormente refirió que “detrás de ese tipo de hechos hay toda una mala actitud en la orientación de la estrategia de algunos actores”.

Explicó que, en su opinión personal, dicha estrategia, mal realizada, se encuentra “llena de violencia y rencor”.

Explicó que dicha estrategia de rencor, procede en todo caso de “la derecha así como lo expresas”, que es por otro lado “ofensiva, violenta y peyorativa, ya que a nada lleva”.

Explicó que, en sentido alguno, ese tipo de ofensas pudieran ser parte del diálogo, pero en su caso y con el fin de evitar males mayores, he optado en que “lo mejor para mí, en mi caso, es no participar en eso”.

Al respecto, añadió que “ese tipo de hechos no llevan a nada bueno, porque violencia sólo llama a violencia en los términos que sea: verbal, física o escrita”.

Fue específico al señalar: “No me parece que es un buen momento para llamar a la comunión social a la responsabilidad social pública. Yo tengo una responsabilidad como gobernador de este estado frente a todo un pueblo que lo integran diferentes sectores productivos poblacionales”.

Más adelante introdujo su propio concepto al reiterar: “que cada quien se haga responsable de sus dichos y de sus hechos”.

“Ahora estamos sujetos a una vitrina, sentido en el cual, cada vez la sociedad debe ser más exigente, pero además, más objetiva con una mayor cantidad de elementos que le den juicio para poder interpelar y debatir”.

Para concluir, dijo que “hacía un llamado al diálogo respetuoso y responsable, pero creo que, en ese sentido, la derecha se está equivocando, los conservadores mismos se equivocan al llamar a la violencia, lo que no vale la pena para ningún pueblo, para ningún estado, para ningún país.

“Al contrario, debemos llamar a la comunión, al debate nacional y civilizado sin dejar de reconocer que siempre ha habido oposición históricamente, por lo que cada quien debe asumir sus propios hechos con responsabilidad”.