“Se Debe Creer y Escuchar a Todas las Infancias que Acusan de Violencia y Maltrato”
Por Gabriel Rodríguez

La diputada local Guadalupe Isadora Santiváñez Ríos (Foto: Diana Moreno Valtierra)
Luego de que en días pasados una menor de edad en Piedras Negras, Coahuila, gritara pidiendo auxilio a causa de que las autoridades judiciales la iban a devolver justo a su padre que la abusaba, la legisladora local por el PRI, Guadalupe Isadora Santiváñez Ríos, demandó “creer y escuchar, dentro y fuera de Zacatecas, a todas las infancias que acusan de violencia y maltrato”.
Asimismo, dijo que el estado de Zacatecas no cuenta con una sola ley que regule la guardia y custodia de las menores y que en muchos de los casos “se les entregan a sus padres que en realidad son depredadores”.
“Lo que a nivel nacional a internacional se presenció fue a una niña desesperada que gritaba –porque esa era su única manera de defenderse, alzando la voz–, mientras pedía el auxilio de las autoridades que se veían omisas ante esa evidente situación”.
Santiváñez Ríos precisó que “en los temas de género y de infancia, a quien acusa de violencia y maltrato siempre se le tiene que creer, nunca se le debe poner en tela de juicio ninguno de sus señalamientos de abuso por parte de la autoridad, institución o familiares”.
La legisladora local indicó que, en ese sentido, en Zacatecas todo ese tipo de hechos son “muy evidentes […] están a la vista de todos, porque después deberá probarse mediante la suficiencia o no de elementos, si existe el debido proceso, pero justo en el momento en que ese tipo de agresiones emergen, se tiene que generar contención, arropo, respaldo y protección a mujeres e infancias”.
Luego de lamentar que en ese tipo de hechos las autoridades fallaran para el caso citado, Santiváñez Ríos destacó que ocurre lo mismo en Zacatecas, “pues hemos encontrado que en muchas de las ocasiones menores de edad señalan de manera contundente agresiones y abusos por parte de sus padres, mientras que en igual número de ocasiones, las autoridades son omisas”.
Lamentó que en México, en este momento, “las autoridades encargadas de brindar apoyo se comporten de manera totalmente neutra ante una situación que no requería neutralidad sino acción legal inmediata”.
En ese sentido, reprochó a las autoridades de esa entidad y de muchos otros puntos de la geografía nacional, no permitir las acciones legales correspondientes ni a los elementos de seguridad ni tampoco a los integrantes de la fiscalía con el fin de que operaran con perspectiva de género en ese momento.
“A la niña se la llevó su padre de su escuela, y desde ese momento, el hecho de que la autoridad permitiera ese tipo de victimizaciones que de entrada son incorrectas, evidencia la falta de realización de protocolos necesarios y las medidas de cuidado correspondientes”.
Asimismo, explicó que cualquier niña que se le arrebata de los brazos de su madre o de su padre en ese momento y que se hace de manera tan abrupta, le vas a generar un trauma mientras que es la propia institución legal, la que genera ese tipo de situaciones, “en donde de manera violenta se la llevan enfrente de todos sus compañeros mientras grita de manera pública lo que le pasa cuando está con su padre a solas”.
Una Desgracia Legal
Indicó que tal pareciera ser la forma de operar de las autoridades legales en este momento en el país, “porque a partir de ese hecho, esa menor volvió a ser revictimizada”.
Lo anterior, sostuvo, en lugar de generar la protección de las instituciones, “provoca que esas autoridades sean omisas, se volteen para no juzgar las evidencias mientras que, al observar los hechos, las autoridades correspondientes lucen apartadas emocionalmente de la situación, porque la violencia no es sólo física sino verbal o está basada en los hechos de demeritar, invisibilizar, o minimizar todo lo anterior”.
Isadora lamentó que, a pesar de todas esas evidencias, “la niña fuera entregada a su papá; es decir, que la propia autoridad entrega una infancia a un abusador, lo que amerita destitución inmediata de los elementos de seguridad y de la fiscalía que permitieron esa situación.
“El abusador pudo hacer todo eso, gracias a que tuvo la venia y el permiso de las autoridades pues a pesar de las denuncias de la madre al respecto, las autoridades decidieron entregarla al padre en calidad de guardia y custodia como reflejo de una situación que ocurre en todo el territorio nacional debido a que no existe una ley que regule la guardia y custodia de las menores, que en muchos de los casos van a dar a brazos de los depredadores.
“En Zacatecas tampoco hay absolutamente una sola ley que genera condiciones mínimas para la protección de las infancias ante ese tipo de situaciones por lo que todo recae en las decisiones del juez, sobre las decisiones arbitrarias de las autoridades fiscales de lo familiar donde no se prevé la perspectiva de género ni tampoco la de infancia.
“Lo que pasó a esta menor ocurre a muchas infancias, sólo que hoy lo vimos, hoy lo escuchamos y con eso nos dimos cuenta de la omisión, el cinismo y la frialdad de la autoridad”.
Por último, dijo que en México se genera 90 por ciento del abuso sexual infantil, realizado por familiares de las propias víctimas dentro de casa.
