En la Capital, Entre 167 y 170 Inmuebles Están Bajo Monitoreo

Por Nallely de León Montellano

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Al menos 62 construcciones en la capital están catalogadas en semáforo rojo (Fotos: Diana Moreno Valtierra)

La humedad acumulada en muros, techos y estructuras centenarias suele acelerar los daños en inmuebles que, en muchos casos, permanecen deshabitados o carecen de mantenimiento, situación que representa un riesgo tanto para quienes los habitan como para peatones y comerciantes que transitan diariamente por estas zonas.

De acuerdo con registros de la Junta de Protección y Conservación de Monumentos y Zonas Típicas, en los principales centros históricos del estado existen alrededor de 655 fincas con distintos niveles de deterioro. Tan sólo en la capital se mantienen bajo monitoreo entre 167 y 170 inmuebles.

De ese total, al menos 62 construcciones están catalogadas en semáforo rojo debido al peligro de colapso, mientras que más de un centenar presenta daños parciales en techumbres, fachadas o muros que requieren seguimiento constante. El problema no es exclusivo de la capital. Municipios como Jerez, Guadalupe y Fresnillo también enfrentan el deterioro de inmuebles históricos.

En Jerez, por ejemplo, autoridades municipales estiman la existencia de cerca de 400 construcciones antiguas con algún grado de afectación. Las lluvias recientes han puesto nuevamente el tema sobre la mesa. Autoridades de Protección Civil han advertido que la filtración de agua en estructuras antiguas puede acelerar desprendimientos, hundimientos parciales o incluso derrumbes, particularmente en edificaciones que llevan años sin intervención.

La preocupación tiene sustento. Durante el último año se reportaron al menos tres colapsos parciales o totales de viviendas antiguas dentro del primer cuadro de la ciudad, en puntos como la calle Guerrero, Ledezma y el Callejón del Rebote de Barbosa. Sin embargo, atender el problema no siempre resulta sencillo.

Gran parte de los inmuebles considerados de alto riesgo son propiedades privadas o intestadas, es decir, no cuentan con una situación jurídica definida o existen disputas entre herederos, lo que limita la posibilidad de intervenirlas de manera inmediata.

Actualmente, Protección Civil mantiene vigilancia permanente sobre varias fincas consideradas críticas, mientras que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha identificado más de un centenar de inmuebles con daños estructurales dentro de la Zona de Monumentos Históricos de Zacatecas.

Especialistas coinciden en que el deterioro de las fincas antiguas se ha convertido también en un tema de seguridad pública, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando el riesgo de desprendimientos o colapsos aumenta considerablemente.