Estudio Confirma Actividad Sísmica por Voladuras y Detonaciones Simultáneas
Por Miguel Alvarado Valle

Habitantes de la capital, encabezados por el ingeniero Víctor Manuel Navarro Hernández, destacaron que la situación ha generado no sólo daños materiales, sino también afectaciones emocionales y de salud (Foto: Rocío Castro Alvarado)
Habitantes de la capital denunciaron que más de 100 viviendas en al menos siete colonias del noroeste de la ciudad presentan afectaciones estructurales que, aseguran, se han agravado en los últimos seis años, debido a las constantes vibraciones y detonaciones realizadas por la empresa minera Capstone Gold, ubicada en las inmediaciones del periférico Díaz Ordaz.
Durante una rueda de prensa realizada este viernes, los colonos, encabezados por el ingeniero Víctor Manuel Navarro Hernández, egresado de la Escuela de Minas y Metalurgia y exdocente de la Universidad Autónoma de Zacatecas, destacaron que la situación ha generado no sólo daños materiales, sino también afectaciones emocionales y de salud.
En el encuentro participaron habitantes de colonias como Pedro Ruiz González, Margaritas, la Marianita y García Salinas entre otras, quienes señalaron que han sostenido mesas de trabajo con autoridades estatales sin obtener soluciones concretas.
Los afectados expusieron que diversas instituciones académicas y científicas han realizado estudios sobre el fenómeno, entre ellas la Escuela de Minas de la UAZ, la Comisión Federal de Electricidad y el Servicio Sismológico Nacional de la UNAM.
De acuerdo con los vecinos, en la presentación de resultados del pasado 20 de marzo se concluyó que existe evidencia de actividad sísmica asociada a las explotaciones mineras, señalando incluso que “la mayor parte de la actividad detectada corresponde a detonaciones mineras”, según los estudios del organismo sismológico.
El ingeniero Navarro explicó que las vibraciones se deben a voladuras de producción de gran escala, que implican perforaciones de mayor diámetro y profundidad, así como detonaciones simultáneas que pueden agruparse en un solo evento.
Señaló que este tipo de explosiones genera ciclos de vibración más prolongados e intensos que impactan directamente en las viviendas cercanas, además de que, dijo, no existe una normatividad clara en México que regule de forma específica este tipo de prácticas mineras en relación con sus efectos sísmicos.
Los colonos afirmaron que, pese a las evidencias presentadas, no ha habido respuesta efectiva por parte de la empresa ni de las autoridades estatales, quienes únicamente han sostenido mesas de diálogo sin medidas de reparación o sanción.
Indicaron que las viviendas continúan presentando grietas y daños progresivos, mientras que las detonaciones no han cesado, lo que mantiene la preocupación constante entre las familias afectadas.
Finalmente, los habitantes hicieron un llamado a que el caso trascienda a nivel nacional e incluso internacional, al tratarse según dijeron, de un problema que afecta no sólo el patrimonio familiar, sino también el entorno urbano y la zona del Centro Histórico de Zacatecas.
Además, advirtieron que podrían intensificar sus acciones de protesta si no se atienden sus demandas, insistiendo en la necesidad de una regulación y supervisión estricta de la actividad minera en la zona.
