Pensionados y Docenes Intentaron Reventar la Sesión

Por Nallely de León Montellano

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Manifestantes tomaron tanto el Palacio Legislativo como las instalaciones del Consejo Zacatecano de Ciencia, Tecnología e Innovación (Cozcyt), donde finalmente se desarrolló la sesión cerca de las 20:30 horas (Foto: Diana Moreno Valtierra)

Entre gritos, pancartas y el rechazo de docentes, pensionados y jubilados del Issstezac, la LXV Legislatura aprobó este lunes la desincorporación del Hotel Parador del patrimonio del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado de Zacatecas (Issstezac), para que sea entregado al Gobierno del Estado como parte del pago de la deuda que mantiene el Instituto con la administración estatal.

Con 15 votos a favor y 14 en contra, las y los diputados avalaron el dictamen en una sesión que estuvo marcada por la inconformidad de trabajadores y por el cambio de sede, luego de que desde temprana hora manifestantes tomaran tanto el Palacio Legislativo como las instalaciones del Consejo Zacatecano de Ciencia, Tecnología e Innovación (Cozcyt), donde finalmente se desarrolló la sesión cerca de las 20:30 horas.

Durante la discusión, pensionados y docentes intentaron impedir el desarrollo de la sesión; sin embargo, a pesar de los gritos y el desorden la presidenta de la Mesa Directiva, Imelda Mauricio Esparza, continuó con el orden del día hasta llevar a cabo la votación del dictamen.

Posteriormente, los diputados Marco Vinicio Flores Guerrero, de Movimiento Ciudadano, y José David González Hernández, del PRI, presentaron reservas al proyecto; sin embargo, ambas fueron desechadas al no reunir los votos necesarios.

Legisladores de oposición denunciaron presuntas irregularidades en el procedimiento, al asegurar que no fueron notificados con la suficiente anticipación sobre la discusión del dictamen y que además se les dificultó el acceso oportuno a la sede alterna.

Mientras tanto, al exterior del recinto, docentes inconformes advirtieron que el magisterio fue un actor importante para que Morena llegara al poder en Zacatecas y aseguraron que en el proceso electoral de 2027 retirarán su respaldo al partido.

El dictamen aprobado forma parte de la estrategia para saldar los adeudos que el Issstezac mantiene con el Gobierno del Estado, luego de los apoyos financieros que recibió el Instituto para cubrir el pago de pensiones. No obstante, sindicatos, pensionados y legisladores de oposición cuestionan que la solución planteada sea desprenderse de uno de los principales bienes del patrimonio del organismo.

Los inconformes sostienen que antes de entregar el Hotel Parador deberían recuperarse los adeudos que diversas instituciones públicas mantienen con el Issstezac por concepto de cuotas de seguridad social no enteradas. Entre ellas señalaron al Colegio de Bachilleres del Estado de Zacatecas (Cobaez), cuyo adeudo –aseguran– supera los 500 millones de pesos.

A consideración de los manifestantes, el cobro de estos pasivos permitiría fortalecer las finanzas del Instituto sin recurrir a la desincorporación de bienes que forman parte de la reserva patrimonial destinada a respaldar las pensiones de las y los trabajadores.

Concluida la sesión, los manifestantes anunciaron que emprenderán una estrategia jurídica para intentar frenar la entrega del Hotel Parador.

Asimismo, adelantaron que buscarán promover amparos para impedir que otros inmuebles del Issstezac, como el Hotel Mesón de Jobito y Paraíso Caxcán, puedan seguir el mismo destino. Afirmaron que ambos continúan generando ingresos y representan espacios de convivencia para las familias derechohabientes, además de formar parte del patrimonio del Instituto.

“No nos queda de otra. Sabemos que es una comisión formada por el Ejecutivo para robar directamente a la base trabajadora de pensionados, activos y jubilados; es un robo en despoblado”, expresaron durante su posicionamiento.

“Iremos a los tribunales y veremos qué podemos hacer desde el ámbito jurídico para defender el patrimonio de los pensionados y jubilados”, añadieron.

Finalmente, acusaron que las y los diputados que respaldaron el dictamen actuaron bajo instrucciones del Poder Ejecutivo, al considerar que la aprobación respondió a una decisión previamente definida.

“Dicen que son poderes distintos, pero no lo son”, concluyeron.