“Vender Patrimonio Sólo Aplaza el Conflicto”
Por Gabriel Rodríguez Piña

Marcelino Rodarte Hernández, secretario general de la sección 58 del SNTE (Foto: Diana Moreno Valtierra)
El secretario general de la sección 58 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en Zacatecas, Marcelino Rodarte Hernández, demandó la aplicación de una auditoría extensiva al Issstezac y pidió a gobierno estatal “cese en sus intentos de vender el bien del Hotel Parador, evento en el cual urge someterse al conjunto de la sociedad zacatecana”.
Sin embargo, momentos después aseguró que fue la S58 quien detuvo un primer intento de subasta de bienes en 2018 y luego aceptó que “elegir entre bienes materiales y la falta de pago de pensiones y salarios, no dudaría en elegir lo segundo debido a que, el actual, es el primer gobierno que ha amenazado y cumplido su amenaza de dejar de pagar pensiones y salarios”.
Rodarte Hernández precisó que “el Estado tiene la obligación de sancionar las conductas que correspondan y recuperar la confianza ciudadana”, para el caso del Hotel Parador y del Issstezac.
Fue por ello que, dijo, toda acción que afecte los principios del Issstezac, debe observar antes los principios de legalidad, transparencia, rendición de cuentas y la máxima protección de los derechohabientes”.
Crisis Actuarial
El líder sindical refirió que la actual crisis actuarial “no puede resolverse únicamente mediante la venta de inmuebles pues quien intente resolver un problema estructural vendiendo patrimonio únicamente aplaza el conflicto y compromete el futuro de las siguientes generaciones, porque no se trata de una política pública responsable”.
Sobre la posible enajenación del Hotel Parador, explicó que “esa es una medida, cuyos efectos sólo pueden ser temporales cuando deberían construirse otro tipo de medidas socialmente responsables de largo plazo y a futuro”.
Lanzó así un llamado al gobierno del estado “para que deje de adoptar decisiones cupulares y cite cuanto antes a un verdadero diálogo en el que participen especialistas, actuarios, expertos en finanzas públicas, instituciones académicas, representantes sindicales y organismos ciudadanos sin ocurrencias políticas porque detrás de cada pensión existe una familia y una historia de trabajo”.
En ese sentido, advirtió que el Issstezac no pertenece al gobierno, pero tampoco a ningún sindicato sino que es patrimonio de los trabajadores por lo que convocó al SUTSEMOP y al SITTEZ a cuidar la viabilidad y la seguridad social de generaciones futuras, “pues el Estado no puede adjudicarse la venta de activos mientras permanece la debilidad del Issstezac que compromete su mismo patrimonio”.
Fue por ello que propuso la realización de una auditoría financiera independiente que analice las causas del deterioro del Instituto, además de la actualización actuarial mediante una institución independiente, una mesa de diálogo de sindicatos, derechohabientes y sociedad civil y el fortalecimiento de los mecanismos de transparencia.
