“Esa Participación Libre del Pueblo, Nunca la Volví a ver Jamás, ni con AMLO”
Por Gabriel Rodríguez Piña

Don José Santos Cervantes, luchador social de izquierda (Foto: Diana Moreno Valtierra)
Don José Santos Cervantes, luchador social de izquierda durante toda su vida, relata los pormenores de su presidencia en Guadalupe, en momentos en que nadie pensaba tomarían el poder; el exdiputado local precisa sin embargo que la actual izquierda “tiene poca relación con aquellas raíces”.
Santos Cervantes, personaje de Zacatecas, fue candidato a la alcaldía de Guadalupe por el Partido Popular Socialista (PPS) en 1988, que entonces formaba parte del Frente Democrático Nacional, que de inicio se conformó con otras tres fuerzas políticas: Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (PFCRN) y la Corriente Democrática encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas y otros personajes más, como producto de un desprendimiento del PRI.
Santos Cervantes comentó a Página 24 que comenzó a militar “ya viejo” en una organización juvenil, Juventud Popular Socialista (JPS) a los 17 años, como ala de lo que entonces fuera el PPS, fundado en su momento por Vicente Lombardo Toledano.
Su inquietud dio inicio años atrás cuando estudiaba la primaria y en la niñez zacatecana “se platicaba ya de política, del PRI, del PAN pero luego conocí a gentes del PPS, al que me fui integrando”.
El entrevistado dijo que aunque tuvo por compañeros de lucha a Luis Medina “El Oso”, Amalia García y a Raymundo Cárdenas y otros, “los entonces primeros partidos de izquierda solamente teníamos dos opciones, el Partido Comunista Mexicano (PCM) y el Popular Socialista”.
Fue entonces cuando se comenzó a concebir la idea de ir juntos, pero en otro aspecto ideológico, “en momentos en que a los zacatecanos, desde afuera, nos veían para abajo por lo que en ese momento no pudimos cristalizar nada y luego terminamos por alejarnos, debido a que el PCM abandonó el leninismo para transformarse, con algo de Marx, en el Partido Socialista Unificado de México (PSUM), luego Partido Mexicano Socialista (PSM) cuyos últimos reductos dieron origen al actual Partido de la Revolución Democrática (PRD), hoy en extinción”.
De Comunistas a Solaztequistas
Añade que muchos de quienes hasta ese momento se llamaban comunistas, terminaron por irse al PRD “al que nunca me afilié porque ese partido nació luego de la campaña de 1988, con Cuauhtémoc Cárdenas como parte del Frente Democrático Nacional, en la que nunca estuve de acuerdo porque para reclamar el fraude de ese año, en el que el PRI nos robó la elección para sentar en la silla presidencial a Carlos Salinas de Gortari, lamentamos que el ingeniero Cárdenas reclamara ese robo al lado de ‘Maquío’, Manuel Clouthier del PAN” como parte de una herida que la izquierda de Zacatecas afirma “tener abierta todavía”.
En ese vínculo, Cárdenas iba también apoyado por el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana (PARM), pero es un hecho que una de las primeras incongruencias de Cárdenas fue que se uniera al PAN para realizar dicho reclamo al lado de Rosario Ibarra de Piedra por el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).
“Debo recordar que a fines de 1987 nadie daba un centavo ni por la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas ni por los tres partidos que lo apoyaron porque eran pinches partidillos, pero en ese momento, el PMS (Partido Mexicano Socialista) lanzó como candidato a Heberto Castillo, cuando incluso mucha gente de aquí de Zacatecas denostaba al propio Cárdenas y a todos quienes lo apoyaban”.
Una Izquierda Naciente
Uno de los primeros mítines que esa izquierda cardenista tuvo entonces efecto se desarrolló en plaza de Armas “momento en el cual nos dimos cuenta que, como izquierda en ciernes, representábamos una alternativa, porque logramos llenar media plaza”.
“Pero la verdad es que Cárdenas Solórzano era muy poco conocido y apreciado por estas tierras pero, aun así, llenamos ese día la plaza y la inconformidad, largamente acumulada en Zacatecas ante los constantes fracasos y fraudes del PRI fue creciendo, pero, como parte de mi experiencia política, no he vuelto a vivir otro fenómeno igual”.
Lo que tuvieron ese momento fue una verdadera rebelión popular, dijo el candidato, sobre todo cuando “nadie quería ser contendiente por el Frente Democrático Nacional y su triada de partidos me eligieron para el entonces quinto Distrito por la alcaldía de Guadalupe”.
A lo máximo “a que llegábamos entonces era a pintar bardas y repartir volantes, pero a pesar de eso llegamos a esa alcaldía pues la masa nos tenía estima, se paraban en donde estábamos pintando y nos pedían pintura y volantes y nos pedían ir a sus rancherías, por lo que dejamos de hacer campañitas a esa pequeña escala y fuimos aprendiendo a ser oposición.
“Le entramos de lleno a la campaña por el FDN en 1988 con sólo dos vehículos, uno delante de mí con dos bocinas de trompeta para anunciar que ya iba yo a llegar desde temprana hora con horarios de 14 horas hasta las 12 de la noche en mítines, en momentos en que la comunidad estaba toda fuera nomás esperándonos para escucharnos.
“Comenzaron los rumores de íbamos a ganar la presidencia de la República para lo que debíamos prepararnos en los 300 distritos, momento en el cual cada quien nos agarramos 100 distritos con candidaturas comunes, pero muchos no quisieron pues veían el hecho como una campaña ratonera”.
Aclara que en ese momento ni siquiera se contaba con recursos, sino que todos ellos iban solitos y sin dinero, “pero el resultado fue que les ganamos y a mí me tocó ganar ese Distrito por tres a uno en contra del PRI, pero ese partido cometió fraude en la localidad de Pinos porque había muchas casillas en las que no pudimos cuidar los votos y la gente tenía mucho miedo”.
Además, muchos alcaldes condenaban a los ciudadanos diciendo: “Malditos aquellos que voten por el partido enemigo del gobierno” y la gente se asustaba en aquellos tiempos, pese a lo cual pudimos cubrir 30 comunidades de Pinos, cuando en todos los demás municipios, “nos los llevamos de calle, arrasamos con todo”.
“Como no llegaron las casillas de Pinos, levantamos las actas correspondientes, pero cuando lo hicimos, nos dimos cuentas que las actas venían superabultadas en favor del PRI, distrito que junto con Guadalupe fue revisado”.
Ganador al fin
“Esa participación libre del pueblo, nunca la volví a ver jamás ni con López Obrador ni siquiera, no de esa manera libre y voluntaria”, subrayó.
Fue por ello que les molestó que Cárdenas se uniera a “Maquío” para hacerle reclamos a Salinas “cuando el PAN es nuestro enemigo histórico, hechos luego de los cuales surgieron todo tipo de concertacesiones, cuando Salinas ya estaba en el poder, con la correspondiente corrupción de todos los partidos políticos”.
José Santos fue diputado local en la LIII (53) Legislatura del Congreso de Zacatecas en 1992, donde aprendió a respetar las “diferencias de ideas sin tomarse nada a personal”.
Es por eso que el fundador de Morena en Zacatecas dijo que “hace pocos años había pocos que se interesaran por ese partido y que las asambleas no se podían realizar, a grado tal que en 2015 nadie quería ser candidato ni siquiera a diputado federal por ese partido, ni siquiera les interesaba registrarse porque no había recursos”.
Mucho tiempo después, José Santos Cervantes considera a 11 años transcurridos que, “de todas maneras, se trató de logros consumados, al haber conseguido 39 diputados en la primera elección, con uno de ellos, José Luis Figueroa Rangel, por su distrito en 2015”.
“Fue entonces como le abrimos un boquetote al sistema de partidos, lo que atrajo a mucha gente y concitó muchas ambiciones”.
Más adelante dijo: “Debo decir, sin embargo, que Morena no es un partido de izquierda ni tampoco se le creó como tal, porque izquierda significa para mí la transformación del sistema económico ante el hecho de vencer al sistema capitalista, lo cual ni AMLO ni Morena pudieron cambiar por lo que la esencia del sistema democrático burgués pervive al momento, ha quedado intacto y, además, Morena no es radical sino solamente un modelo transformador de la vida pública de México, estamento del cual no ha pasado”.
