El vicecoordinador morenista exige investigar las contrataciones del INE y advierte que la salida de su presidenta no sustituye el esclarecimiento de responsabilidades.
Por Redacción

Foto: EneasMx / Wikimedia Commons
Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador de Morena en la Cámara de Diputados, llamó a su partido a asumir una posición autocrítica ante los señalamientos sobre contrataciones del Instituto Nacional Electoral y rechazó atribuir el escándalo a la oposición.
“Nosotros tenemos que ser los primeros avergonzados”, sostuvo en una entrevista difundida este martes 27 de octubre por MVS Noticias. El legislador pidió investigar las contrataciones, los proveedores y las posibles complicidades, en lugar de dar por cerrado el asunto con la renuncia de Guadalupe Taddei.
Su postura da continuidad a lo expresado el 24 de octubre, cuando advirtió que una eventual dimisión sería insuficiente si se acreditaban irregularidades. En aquella intervención pidió concluir las investigaciones, respetar la presunción de inocencia y aplicar las consecuencias legales que correspondan si se demuestra responsabilidad.
También planteó recurrir a los mecanismos constitucionales para exigir cuentas, incluido el juicio político, siempre que existan elementos para proceder. Se trata de una exigencia del diputado, no de una resolución que determine culpabilidad.
El caso involucra cuestionamientos sobre contratos de proveedores electorales y posibles conflictos de interés derivados de relaciones personales con integrantes del entorno de Taddei. Los señalamientos requieren investigación y no constituyen por sí mismos una sentencia.
Antes de su salida, Taddei sostuvo que se había conducido con probidad y manifestó su respaldo a que los expedientes fueran revisados conforme a derecho. Señaló que cualquier responsabilidad debía determinarse con documentos, evidencia y respeto al debido proceso.
La renuncia abrió el procedimiento para sustituirla en la presidencia del instituto. La consejera Carla Humphrey informó que el Consejo General definiría una presidencia provisional y notificaría a la Cámara de Diputados para iniciar el relevo constitucional. Esa sustitución atiende la conducción del organismo; el reclamo de Ramírez Cuéllar es que también se esclarezca lo ocurrido con sus recursos.
