”En Algo Está Fallando la Familia, la Escuela y También la Iglesia”

Por Cristo González

Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas (Foto: Archivo Página 24)

Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas (Foto: Archivo Página 24)

“Es preocupante que se estén aumentando los delitos cometidos por personas que apenas empiezan a vivir, apenas empiezan a abrir los ojos de su lugar en la sociedad”, apuntó el obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, quien condenó que va la alza la incidencia delictiva en la que se involucran adolescentes.

De acuerdo con datos del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Zacatecas (TSJEZ), aumentó 15 por ciento la incidencia de delitos cometidos por adolescentes, tanto del fuero común como federal, principalmente por la portación de pistolas.

Manifestó que este tipo de datos tiene que ser una fuerte llamada de atención para padres de familia, adultos, sociedad en general y el gobierno en todos sus niveles.

Consideró que el aumento de los delitos desde nivel bajo y alto “quiere decir que algo está fallando en la familia, en la escuela, y también en la iglesia, asumimos nuestra responsabilidad. Quiere decir que no estamos acompañando como deberíamos acompañar”.

“Hay desgraciadamente ese ambiente generalizado de muy poco respeto a la vida, si éste es el ambiente, hay que esperar consecuencias de este tipo que no se respete una vida en particular, o que el adolescente o el joven que empieza a darse cuenta de que vive, tenga ese tipo de pensamientos negativos y destructivos”, tronó el monseñor.

Asimismo, sostuvo que hay oportunidades para acompañar a estas personas (que delinquen), ante lo que la Iglesia católica busca, de diferentes maneras, mediante grupos pastoral de jóvenes para estar cerca, no para dar doctrina, sino para acompañarlos en “encontrar sentido a la vida en momentos en los que parece que triunfan las sombras”.

De acuerdo a declaraciones del magistrado presidente del Tribunal, Armando Ávalos Arellano, juzgan a jóvenes de entre 12 y 18 años que enfrentan cargos por portación de pistolas, secuestro, homicidio y violación.

Las medidas sancionatorias para estos jóvenes que incurren en este tipo de delitos se dan por un máximo de cinco años, que es el máximo establecido en la Ley Nacional de Justicia para Adolescentes.