“Pero Denunciarlos no Conduce a Nada”
Por Cristo González

Luis Medina Lizalde (Foto Merari Martínez)
“La situación está muy grave en algunas regiones del estado donde no hay cobertura de medios de comunicación, donde el que vive el drama del secuestro y la extorsión lo vive en la total soledad, en la indefensión”, reprochó Luis Medina Lizalde, exdiputado local.
En entrevista para Página 24 Zacatecas indicó que particularmente llama la atención la comunidad de Estancia de Ánimas en Villa González Ortega, donde las últimas semanas se han producido irrupciones del crimen organizado que tienen amedrantada a la población.
“Lo más llamativo es que ellos saben quiénes son y dónde viven, pero no hallan a quién denunciarlo porque han visto claramente que denunciar ante las autoridades, no conduce a nada”, manifestó.
Destacó que persiste este gran conflicto en la entidad pese a que se han hecho esfuerzos por parte de las autoridades estatales por generar confianza en las víctimas de poder denunciar sin correr más riesgos de los que tienen.
“Por eso insisto, urge que reconozcan hacer cosas distintas a las que han venido haciendo, empezando por el propio gobernador (Alejandro Tello Cristerna)”, agregó.
Al cuestionarlo si han funcionado las estrategias que ha implementado el gobierno tellista en materia de seguridad pública, Medina Lizalde sostuvo que “no hay estrategia, hay una actividad de reacción a lo que viene sucediendo, y de reacción pobre”.
“La estrategia es para salir del paso cada vez que hay una situación. Las neuronas se utilizan para ver qué versión dan a los medios de comunicación. Estoy persuadido que deben ser autocríticos, y en la medida que insistan que van bien, dan el mensaje que tienen interés en que el problema se solucione”, advirtió.
En cuanto a si se ha quedado corto el gobierno con las acciones que ha implementado para contener la violencia, el militante del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) manifestó que al visitar distintos puntos de la entidad ha conocido historias de gente que siente que nadie la protege.
