En el Parque Sierra ya Entran Para Hacer Ejercicio

Por Manuel Medina Castro

En estos lugares aún lucen las cintas plásticas amarillas para prohibir el ingreso, mismas que fueron colocadas durante los primeros días de abril, aunque en algunos casos estas barreras están olvidadas, caídas y hasta rotas (Foto Rocío Castro Alvarado)

En estos lugares aún lucen las cintas plásticas amarillas para prohibir el ingreso, mismas que fueron colocadas durante los primeros días de abril, aunque en algunos casos estas barreras están olvidadas, caídas y hasta rotas (Foto: Rocío Castro Alvarado)

Las plazas públicas, parques y espacios de recreación continúan cerrados, como medida de prevención para evitar la propagación de COVID-19, sin embargo, mucha de la población zacatecana ha burlado la prohibición para hacer uso de estos espacios.

En estos lugares aún lucen las cintas plásticas amarillas para prohibir el ingre­so, mismas que fueron colocadas durante los primeros días de abril, aunque en algunos casos estas barreras están olvi­dadas, caídas y hasta rotas.

Esto ha propiciado que la población zacatecana burle la prohibición de hacer uso de estos lugares e ingrese a realizar actividades deportivas o recreativas.

Un ejemplo de esto es el parque Enrique Estrada, mejor conocido como Sierra de Álica, ubicado en pleno Centro Histó­rico, en el que alrededor de las ocho de la mañana puede observarse a personas realizando actividad física en los caminos con los que cuenta el espacio.

La cinta amarilla que prohibía el paso a este parque en su entrada principal, frente al Acueducto, sobre la avenida González Ortega, está cortada y únicamente está el rastro de que estuvo ahí por dos pe­queños pedazos que quedan amarrados a dos postes de metal, donde regularmente ponen una cadena para evitar el ingreso de automóviles.

Sin embargo, las cintas amarillas colocadas alrededor del parque Sierra de Álica y en otras entradas que tiene, continúan en su lugar prohibiendo el ingreso.

El mismo detalle se aprecia en la plazuela Genaro Codina, en donde re­cientemente autoridades municipales reforzaron las cintas amarillas con las que bloquean el uso de bancas ahí instaladas, sin embargo, la gente burla las cintas para hacer uso de este espacio, lo que se ha vuelto una imagen constante, y quizá, uno de los principales lugares que han sido vulnerados.