Testimonio de Carolina, Víctima de Violencia Familiar
Por Manuel Medina Castro

Las mujeres víctimas de violencia familiar, explicó Adriana Rivero, se definen en dos tipos: las que están viviendo violencia y requieren salir del círculo y las sobrevivientes de la violencia, que es cuando ya pueden hablar de la violencia que vivieron y son resilientes, es decir, ya pueden exponer su caso para ayudar a otras mujeres
Durante el primer semestre del año se registraron 104 mil 331 delitos de violencia familiar en el país, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, de los que Zacatecas registra 1640 delitos.
Adriana Rivero Garza, titular de la Secretaría de la Mujer (SEMUJER) en Zacatecas, señaló que los datos demuestran a la violencia familiar como un problema grave, ya que representa 93 por ciento de los casos de violencia de género.
La violencia de género, dijo, además de la familiar, también se puede dar en la comunidad, en instituciones, en el ámbito escolar o laboral y en el electoral.
Respecto a la violencia familiar, comentó, “puede darse de manera física, emocional o psicológica, sexual, particular o económica, o pueden ser todas, digamos que se cruzan las violencias”.
Las mujeres víctimas de violencia familiar, explicó Adriana Rivero, se definen en dos tipos: las que están viviendo violencia y requieren salir del círculo y las sobrevivientes de la violencia, que es cuando ya pueden hablar de la violencia que vivieron y son resilientes, es decir, ya pueden exponer su caso para ayudar a otras mujeres.
Carolina, Sobreviviente de la Violencia Familiar
Este contexto sirve para dar a conocer el testimonio de Carolina, quien sufrió de violencia familiar, y decidió hacerlo público para que mujeres que pasan por una situación similar sepan se puede romper con una relación dañina.
“Ya no me da pena contarles que viví un matrimonio muy malo y de verdad llegué a pensar que merecía sus golpes, insultos y gritos.
Gracias al movimiento feminista, que muchos odian, leí y releí testimonios hasta que entendí que tal vez un día podría ser yo una más de la cifra de feminicidios, les puede sonar escandaloso o sorprendente pero a ese grado estuve viviendo todo este tiempo”.
Carolina, vivió un matrimonio de 7 años, con miedo a la violencia de su pareja y con miedo a quedarse sin él, ya que se sentía amada “porque también era tierno y amoroso, porque también reíamos muchísimo”.
A Carolina, dijo, siempre se le acusaba de ser la provocadora del enojo en su pareja, con situaciones simples de la convivencia común, como el masticar, la forma de mirarlo, o incluso recordarle el pago de los servicios básicos.
“Incluso rogando por mi integridad ante una derrota en Free Fire pues esto le enojaba muchísimo, el sonido de masticar también lo irritaba, mi forma de mirarlo, en ocasiones era la incorrecta, no le gustaba que yo cantara o pedirle bajara el volumen de la música, le hervía la sangre si yo me atrevía a recordarle el pago de agua o luz: sabía que si hacía esto me esperaba una lluvia de insultos y si se me ocurría llorar llegaría hasta los golpes”.
La violencia en el matrimonio se presentó hasta que Carolina decidió poner un alto y dejar la relación: “El momento en el que decidí dejar esa vida fue cuando ya no me dolían sus insultos, ni sus desplantes, ni los golpes. No me importaban sus disculpas, ya no me hacía llorar. Me dejó de importar y ya era insensible a lo que a él le sucediera”.
Motivo por el que pide a mujeres que estén pasando por situaciones similares, romper el silencio y solicitar ayuda, dijo, es una de las peores experiencias que se pueden vivir.
“No importa qué tan inteligente, guapa, exitosa, talentosa seas, todas podemos caer en una situación así por consecuencia de una baja autoestima o problemas familiares que parecen de nula importancia pero que repercuten de manera monumental en nuestra vida adulta”.
La Violencia Familiar es un Problema Grave
Desde el mes marzo y hasta el 14 de julio del 2020, la SEMUJER tiene un registro en Zacatecas de aproximadamente 27 mil servicios de atención a mujeres que han contactado a distintas instancias del Estado, buscando ayuda porque sufren de violencia familiar.
Estos datos corresponden al Plan de Prevención, Contención y Atención de la Violencia Familiar, que entró en operaciones en marzo para atender a las mujeres que son víctimas de este, por vía telefónica, mensajes, redes sociales y de manera presencial, ya que se ha comprobado que durante una pandemia la violencia familiar se incrementa.
Adriana Rivero Garza explicó que estos datos son una muestra de la gravedad de la violencia familiar en Zacatecas y reconoció que no todas las mujeres denuncian a su agresor, ya que se siguen distintos procesos, una vez que llegan a las instancias correspondientes, hasta los que cada una de las mujeres decide seguir.
Primero, comentó, se les brinda el servicio de trabajo social para valorar el nivel del riesgo, luego se les da atención psicológica, cuando hay violencia física hay una revisión médica, también se les da asesoría jurídica o legal para denuncias penales, procesos de divorcio, pensión alimenticia o patria potestad en caso de tener hijos.
