El Obispo Envía Mensaje Previo al Regreso a Clases
Por Cristo González

Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas (Foto: Archivo Página 24)
Previo al inicio del ciclo escolar 2020- 2021, Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas, envió un mensaje a la comunidad educativa que a partir de mañana se reincorporará a las actividades, al considerar que es un proceso que no se detiene.
“La situación que estamos viviendo nos ha recordado el valor de la vida, la fragilidad y las posibilidades que tenemos si trabajamos unidos en la misma dirección. Nos unimos en oración con quienes han sufrido la pérdida de un ser querido o la están pasando mal por algún motivo”, indicó en su mensaje monseñor. Consideró necesario reflexionar sobre lo que se ha aprendido, lo que debemos seguir haciendo o mejorar, y sobre todo, dijo, “lo que Dios espera de cada uno de nosotros”.
Por ello exhortó a la gente a cuidar la salud física, la emocional y espiritual para seguir adelante con las fuerzas necesarias para ayudar a los demás, evitando la tentación al desánimo, porque “las visiones catastróficas no llevan a ningún lado”.
Con tanta información disponible, el prelado consideró dejar que la fe ilumine el caminar educativo, tras asegurar que “Dios no está lejos, ni nos ha abandonado, somos nosotros quienes con mentalidad individualista nos hemos olvidado de él, de los demás y del mundo”.
“Como educadores podemos contribuir en gran medida a encontrar caminos para salir adelante. Los momentos de crisis son una oportunidad de lograr mejores condiciones de vida para todos. La fraternidad creativa y la solidaridad generosa siguen siendo indispensables”, anotó el obispo Noriega Barceló.
Refirió que la necesidad frente a la pandemia por el Coronavirus ha puesto donde es posible el uso de medios digitales para continuar educando, que aunque falta tiempo para volver al proceso educativo de manera presencial en las aulas, a decir de monseñor, no se debe olvidar que el fin de la educación es la persona, cada niño, adolescente o joven al cargo de los educadores.
“No se trata de de agotar enormes programas, si no de volver a los aprendizajes esenciales que hacen la diferencia de toda persona, saber escuchar, actitud de servicio, educar al cuidado del mundo y a la solidaridad con todos. Como educadores tenemos que ayudar a las generaciones jóvenes a situarse en este mundo de incertidumbres, y a discernir entre lo bueno y lo malo. El ejemplo, el respeto y el cariño sincero son insustituibles a pesar de la distancia física”, agregó.
Asimismo, Sigifredo Noriega señaló que la pandemia ha resaltado que todos son responsables de la educación: familias, escuelas, estudiantes, instituciones civiles, gubernamentales y religiosas, recalcando que los padres de familia son los principales responsables de sus hijos, por lo que la colaboración con los docentes es para su bien, y que la convivencia en este tiempo compartido vale la pena enfrentando los retos actuales.
