Por Manuel Medina Castro

Estos vendedores ambulantes se pueden encontrar principalmente afuera de los centros comerciales y supermercados, así como en algunas de las principales calles más transitadas del Centro Histórico, ya que es en los lugares con alta concentración de paseantes y automovilistas donde venden sus productos (Foto Rocío Castro Alvarado)

Estos vendedores ambulantes se pueden encontrar principalmente afuera de los centros comerciales y supermercados, así como en algunas de las principales calles más transitadas del Centro Histórico, ya que es en los lugares con alta concentración de paseantes y automovilistas donde venden sus productos (Foto: Rocío Castro Alvarado)

Como todos los años, en diversas calles de las ciudades de Guadalupe y Zacate­cas, a finales de agosto comienza la venta de distintos productos patrios utilizados para decorar vehículos, hogares e insti­tuciones con relación a la Independencia de México, que se conmemora el 16 de septiembre.

Estos vendedores ambulantes se pueden encontrar principalmente afuera de los centros comerciales y supermercados, así como en algunas de las principales calles más transitadas del Centro Histórico, ya que es en los lugares con alta concentración de paseantes y automovilistas donde venden sus productos.

Los vendedores de productos patrios ofre­cen principalmente banderas mexicanas de distintos tamaños y precios, así como varia­dos objetos de plástico y cartón, con colores y elementos característicos de México, que sirven para decorar hogares y vehículos.

Durante este año atípico, por la proble­mática que ocasiona el COVID-19, la venta de los productos mexicanos no será igual a la de años pasados, pues en esta ocasión prevalecen en los puestos más elementos decorativos que otros que se utilizan para el convivio y fiesta por el Día de la Inde­pendencia.

José Luis Soto Jiménez, quien comercia­liza estos producto, señaló que este año no produjeron muchos disfraces para niños tales como el traje de charro o vestido típico mexicano, ya que eran comprados principal­mente para que los menores participaran en la celebración de las escuelas, pero debido a que este año las clases serán presenciales y no habrá festejo, este tipo de productos disminuyó en su producción.

Por lo que este año se enfocaron en la elaboración de banderas y elementos deco­rativos para la casa y los vehículos, ya que aunque no se lleve a cabo el festejo, muchas familias adornan su casa desde los primeros días de septiembre.