“Piensa en los Demás Antes de Pensar en ti Mismo”
Por Cristo González

“Termina un mes atípico, con muchas exigencias y retos. Lo que ya sabemos, la pandemia, y todo lo que está influyendo en las agendas, los semáforos con sus cambios de colores y el inicio de un curso escolar con muchos retos”, advirtió Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas (Foto: Rocío Castro)
“Termina un mes atípico, con muchas exigencias y retos. Lo que ya sabemos, la pandemia, y todo lo que está influyendo en las agendas, los semáforos con sus cambios de colores y el inicio de un curso escolar con muchos retos”, advirtió Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas.
Refirió que no estábamos preparados para ello, y que ha sido grande la dificultad para ir encontrando el camino, en este mes en el que se dejaron de hacer actividades para adaptarse a la nueva realidad.
Ante esto, durante la homilía dominical, monseñor Noriega cuestionó cómo ser discípulos de Cristo en estos tiempos tan distintos, difíciles y dolorosos para muchas familias, respondiendo al mismo tiempo que los católicos deben dejar que la vida se centre en Jesucristo, no en sí mismo.
“Dale todo el espacio de tu vida a él, esa es la conversión, que la vida no esté dando vueltas sobre tú y yo, que no seas tú la persona autoreferenciada. Deja que sea Jesús, que te llevará a poner el centro en él y te llevará a los hermanos”, fue el mensaje que manifestó el obispo Sigifredo.
“En el amor está la respuesta de Dios, está la respuesta de todo. Ve por los demás, hazte cireneo, piensa en los demás antes que pensar en ti mismo ante tantas voces, ruidos y ofertas de nuestro tiempo”, agregó.
Monseñor comentó que la importancia de cada día Alfaro levantarse es mirar al crucifijo, que es la memoria de un buen día si amas al estilo del crucificado.
“Al terminar este mes, pongámoslo todo. Ojalá que la lectura nos seduzca y sigamos mirando con confianza nuestro futuro. Hay indicadores, señales en el camino, dejémonos conducir por Él, pensemos en los demás, para eso es la eucaristía del domingo”, concluyó el obispo Noriega.
