“Por Desacato, Merecen un Tirón de Orejas o Separación del Cargo”
Por Cristo González

José Luis Medina Lizalde, exdirigente estatal del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) (Foto: Archivo Página 24)
José Luis Medina Lizalde, exdirigente estatal del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), criticó la reunión masiva que reunió a figuras políticas del priísmo local en la boda de Francisco Escobedo Villegas, actual coordinador de Direcciones Regionales de la Secretaría de Educación de Zacatecas (Seduzac).
El pasado fin de semana circularon en redes sociales, las imágenes de la fiesta que tuvo lugar en el rancho El Marengo en Genaro Codina, a la que acudieron 200 personas, entre ellas el exgobernador Miguel Alonso Reyes y el coordinador de la Feria Nacional de Zacatecas (Fenaza), Benjamín Medrano Quezada.
Esto pese a que desde hace seis meses están prohibidas las fiestas por la pandemia, además en las imágenes se aprecia cómo los invitados no cumplieron los protocolos de sanidad como el uso de cubrebocas.
Al respecto, Medina Lizalde consideró que no se superará la contingencia en la entidad porque ni desde la casa cumplen con las medidas, al reprochar que los “destacados” priístas dan testimonio público de “valemadrismo” respecto a la salud pública tan amenazada, así como del propio gobierno.
Esto a raíz de que a inicios de la semana un grupo de personas que se dedican a organizar todo tipo de eventos sociales y quienes rentan salones de fiestas, pidieron al gobernador Alejandro Tello Cristerna que se reactive este sector.
En este tenor, el entrevistado consideró prudente que los dejen operar bajo medidas sanitarias para que se reactive la economía.
“Si el lunes tuvieron que protestar los propietarios de eventos sociales, por qué el fin de semana tuvo lugar en un salón de eventos una fiesta, violando las disposiciones y permitido por la autoridad. Este episodio tiene muchas aristas que deben analizarse, porque estuvieron ahí muchos amigos, qué irresponsable acto”, tronó.
Frente a esta situación, el exlegislador local consideró que esta irresponsabilidad merece por lo menos “un tirón de orejas”, y máximo la separación del cargo por el enorme vacío de autoridad que transparenta este acto, al que debe responder el gobernador, la Secretaría de Salud y el ayuntamiento de Genaro Codina.
