Por Cristo González

Liborio Carrillo Castro, secretario general del ayuntamiento de Jerez, exhortó a la po­blación a que no baje la guardia respecto a las medidas sanitarias para evitar contagios de Coronavirus en la región.

Aseguró que el pasado fin de semana se aglomeró gente en el Jardín Principal de la cabecera municipal, señalando que no es momento de hacer reuniones de este tipo, ni fiestas.

Pese a que autoridades estatales dieron pauta para que se realicen fiestas particulares con un aforo limitado, sin rebasar el centenar de asistentes, se debe tener un protocolo sanitario interno del salón o lugar del evento.

Éste último tendrá que ser avalado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), de lo contrario, están impedidos para seguir operando, senten­ció el funcionario municipal.

Asimismo, advirtió que en esta región un salón de eventos funciona sin tener licencia ni permisos para operar como tal, es por esto que pidió a la gente no acudir a este tipo de lugares que no generan ningún tipo de certidumbre.

Para los dueños de estos salones la petición va en el sentido de que tienen que pasar al ayuntamiento a regularizarlos, empadronarlos y obtener permiso con licencia de funciona­miento para que se haga el dictamen de Pro­tección Civil y protocolos sanitarios corres­pondientes, teniendo la anuencia de vecinos.

Carrillo Castro manifestó que los salones que operan sin esto son un riesgo para quienes acuden a los sitios.

De igual manera, refirió que es necesario acatar las medidas sanitarias porque en el municipio se han registrado jóvenes que han dado positivo a COVID-19, asegurando que son quienes acuden a convivencias.

En lo que respecta a la seguridad, informó que un masculino trató de robar una bodega de forrajes amagando con una pistola de juguete a la persona encargada del lugar. El delincuente fue detenido y puesto a disposición de la au­toridad ministerial.

Como otro asunto relevante, Carrillo Castro destacó que a inicios de esta semana, una mujer fue despojada de su camioneta por tres personas armadas en una comunidad cercana a la cabecera municipal.