“Ahí no Había Posibilidades de Corrupción, Tenía Reglas Claras y Precisas”
Por Óscar Domínguez Caldera

José Santos Cervantes, activista social (Foto: Archivo Página 24)
En entrevista telefónica para Página 24 Zacatecas, José Santos Cervantes, activista social, destacó que es un error el que cometieron los legisladores al aprobar la desaparición de fideicomisos a nivel federal, pues muchos de estos rubros pudieron ser ampliamente discutidos para no dejar indefensos a algunos sectores de la población.
Enfatizó que la desaparición de uno de los fideicomisos que más impactará a la entidad zacatecana, es el que consideraba a los trabajadores exbraceros que continúan su lucha, luego de décadas de pedir les regresen el porcentaje del pago que les retuvieron durante su estancia en los países del norte.
Sostuvo que comprenden que son decisiones sometidas en aras de garantizar que los recursos lleguen directamente a los más necesitados, sin embargo, también piden que muchos de los sectores sean considerados dentro del presupuesto de la Federación.
“Desde mi punto de vista hubo un grave error por parte del Poder Legislativo del Congreso de la Unión, porque si bien es cierto que muchos fideicomisos se crearon para la corrupción de los funcionarios en turno, o eran para subsidiar a las grandes empresas, también era cierto que los apoyos que supuestamente iban a los sectores vulnerables pues nunca llegaban. Sin embargo, hay varios fideicomisos que se crearon no con la voluntad de los gobiernos, sino por la lucha de los trabajadores. Pongo el ejemplo de los trabajadores exbraceros, pues el fideicomiso se creó de la presión y la lucha permanente y constante de las organizaciones de exbraceros y sus dirigentes”.
El entrevistado recordó que este fideicomiso se creó a base de presión y lucha de trabajadores en la administración del expresidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa. Además, que es un fideicomiso que fue creado por la ley pues el propio gobierno no cumplía con los resolutivos del Poder Judicial de la Federación.
“Era un fideicomiso que se estaba manejando bien, porque ahí no había posibilidades de corrupción ya que se le entregaba directamente a cada uno de los trabajadores exbraceros o a sus familiares, pues muchos ya no pueden ir siquiera a cobrar o ya fallecieron. Entonces, creemos que tenían sus reglas de operación muy claras y precisas”.
