Respetando Todos los Protocolos Sanitarios
Por Manuel Medina Castro

Recientemente el teatro volvió a ser utilizado para algunos eventos especiales que reúnen una cantidad considerable de personas, pero en todo momento, al interior se controla que no esté ocupado más de 30 por ciento de su capacidad (Foto: Rocío Castro Alvarado)
El teatro Fernando Calderón ubicado en el Centro Histórico de Zacatecas, es uno de los inmuebles que más llama la atención de zacatecanos y turistas, que impresionados por su arquitectura voltean a verlo y se llevan algunas fotografías de este edificio.
No obstante, a mediados de marzo del año en curso, desde el comienzo de la problemática de salud y económica generada por COVID-19, el teatro cerró sus puertas y ya no se efectuaron los tradicionales recorridos turísticos que se hacían por el lugar.
Recientemente el recinto volvió a ser utilizado para algunos eventos especiales que reúnen una cantidad considerable de personas, pero en todo momento, al interior se controla que no esté ocupado más de 30 por ciento de su capacidad.
Desde el acceso principal una persona recibe a todos los visitantes, les regala gel antibacterial y vigila que todos porten correctamente el cubrebocas.
Ya adentro, solo algunas filas de asientos están habilitadas para su uso, para que así haya una separación de por lo menos dos metros entre cada uno de los turistas.
Asimismo, en las filas donde sí pueden sentarse, son muy pocas las butacas habilitadas, pues también aquí se cuida el distanciamiento entre las personas, de por lo menos dos metros.
Las filas que están prohibidas de utilizar son clausuradas con cintas amarillas, además hay señalización en la que se indica que está vedado el paso; mientras que en las butacas inhabilitadas tienen una marca roja que indica que está prohibido sentarse, y en las que sí se puede están marcadas con verde.
