Asesinatos, Desapariciones, Secuestros: Ávila
Por Óscar Domínguez Caldera

Margarito Ávila Castillo
Margarito Ávila Castillo, exrecaudador de rentas del municipio de Sombrerete, lamentó que la entidad ocupe los primeros lugares en diversos delitos de alto impacto y que afectan directamente a la sociedad en general, pues diversos sectores ya se han pronunciado en contra del alza en la violencia y la inseguridad, pero que las autoridades del estado a cargo de Alejandro Tello Cristerna, no pudieron garantizar la seguridad que anhelan los ciudadanos.
Enfatizó que no obstante quien esté a cargo de las fuerzas locales en sus diversas secretarías y corporaciones, el jefe del Ejecutivo es el responsable de dar resultados a la población y prestar atención a los problemas cotidianos que enfrenta la ciudadanía, ya que a pesar de la pandemia no se ha detenido la inseguridad.
“El problema de inseguridad es bastante latente, cada día basta con ver las noticias en todos los medios y vemos que la inseguridad es muy fuerte en Zacatecas, pasan a todas horas, pero el responsable principal de la seguridad en todo el estado es el gobernador, y si hay alguien a quien culpar es a él. Los que estén al frente de corporaciones no son los responsables, sino el que los pone ahí. Entonces es una responsabilidad que no puede eludir, aunque a estas alturas ya no pudo con la inseguridad, pues al contrario día tras día está aumentando. Vemos con tristeza como en varios de los delitos Zacatecas ocupa los primeros lugares. No es por hablar mal o que tengamos algún problema con él, sino que debemos hablar con argumentos, por lo que Tello es el único responsable”.
En entrevista telefónica para Página 24 Zacatecas, Ávila Castillo mencionó que la ciudadanía en general todavía espera que sean cumplidas las promesas de campaña para devolver la paz a la entidad, aunque ya se acercan nuevas elecciones.
Por lo que reiteró que evidentemente muchas de las acciones de gobierno se enfocarán más en los próximos cargos a elección popular o bien en permanecer en el poder, en lugar de resolver los problemas que afectan a la sociedad, sin importar que no hayan cumplido siquiera los compromisos por los que accedieron al poder.
