“La Violencia en Ningún Sentido se Vale”

Por Cristo González

Sigifredo Noriega Barceló, condenó el cruel asesinato de Sofía, menor fresnillense que fue reportada como desaparecida y días después fue encontrada sin vida con signos de tortura, caso que calificó como indignante hacia la menor y al pueblo que repudió el hecho (Foto: Archivo Página 24)

Sigifredo Noriega Barceló, condenó el cruel asesinato de Sofía, menor fresnillense que fue reportada como desaparecida y días después fue encontrada sin vida con signos de tortura, caso que calificó como indignante hacia la menor y al pueblo que repudió el hecho (Foto: Archivo Página 24)

El obispo de la Diócesis de Zacatecas, Sigifredo Noriega Barceló, condenó el cruel asesinato de Sofía, menor fresni­llense que fue reportada como desapa­recida y días después fue encontrada sin vida con signos de tortura, caso que calificó como indignante hacia la menor y al pueblo que repudió el hecho.

“La violencia en ningún sentido se vale, esto es indignante, esto nos ofende y nos invita a revisar qué estamos ha­ciendo o qué estamos dejando de hacer bien. Son situaciones que nos conmue­ven profundamente”, advirtió monseñor.

Francisco Murillo Ruiseco, titular de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas (FGJEZ), informó antier que el pasado 22 de noviembre locali­zaron el cuerpo sin vida de la menor en un lote baldío en Fresnillo, iniciando el protocolo de investigación por el delito de feminicidio.

Según el reporte, se determinó como causa de muerte: asfixia por sofocación con obturación de orificio respiratorio, además el cadáver presentaba signos de agresión sexual.

Frente a este escenario fue que el obispo envió un mensaje de solidaridad con la familia de la pequeña y con el pueblo de Fresnillo que se manifestó contra este asesinato, en el cual pidie­ron justicia.

No obstante, según el obispo, no se puede dejar todo a las autoridades, al sostener que “esto es una consecuencia no solo de valores sociales que se han perdido, si no de un tejido social que está enfermo, que ya no respeta a nadie”.

“Antes eran robos, cosas, está mal, pero ahora ya es el robo de la vida, que es la injusticia más grande que puede existir”, agregó.

“Los invito a hacernos responsables en el cuidado de las personas, porque vivimos en una cultura egoísta, indivi­dualista que se manifiesta de muchas formas, una de ellas es el no respeto al otro, a la vida, no solamente a los bie­nes, el robo del futuro de las personas y una sociedad al sembrar desconfianza e inseguridad”, tronó.

Es por esto que monseñor Sigifredo Noriega se pronunció contra los asesi­natos, independientemente de la edad y género de las personas, en cualquier condición.