Nadie Mete Orden en las Largas Filas de Contribuyentes

Por Manuel Medina Castro

El miércoles 16 de diciembre, autoridades estatales dieron a conocer por medio de un documento las nuevas medidas para prevenir contagios del COVID-19 en lo que restaba del año 2020 (Foto: Página 24/ Rocío Alvarado)

El miércoles 16 de diciembre, autoridades estatales dieron a conocer por medio de un documento las nuevas medidas para prevenir contagios del COVID-19 en lo que restaba del año 2020 (Foto: Página 24/ Rocío Alvarado)

El miércoles 16 de diciembre, autorida­des estatales dieron a conocer por medio de un documento las nuevas medidas para prevenir contagios del COVID-19 en lo que restaba del año 2020.

Entre las directrices se señala la sana distancia a por lo menos un metro y medio entre cada persona; el uso obligatorio del cu­brebocas; la aplicación de gel antibacterial, así como evitar las reuniones y fiestas en espacios cerrados y abiertos, esto en relación a las celebraciones de navidad y año nuevo.

Contempla también la posibilidad de apertura de gimnasios al 35 por ciento de su capacidad y espacios turísticos, recreativos y deportivos al aire libre a un 50 por ciento.

Sin embargo, las medidas promovidas por la administración de Alejandro Tello Cristerna en donde menos se hacen valer es en los espacios gubernamentales, prin­cipalmente en los correspondientes al pago de impuestos estatales de la Secretaría de Finanzas (Sefin).

En estos lugares, las filas de personas son muy grandes ya que las y los zacatecanos aprovechan el pago de aguinaldos para liquidar los impuestos.

Esto ocasiona que en las oficinas recauda­torias se concentren grandes cantidades de gente en donde no se respeta la sana distan­cia ni otros de los lineamientos establecidos por el propio gobierno estatal.

Como ejemplo, un botón: en el módulo instalado en la Dirección de Policía de Segu­ridad Vial, las filas eran de aproximadamen­te 200 metros, sin que ninguna autoridad llamara la atención para que se respetara la separación de un metro y medio, aun y cuando la propia Policía Vial y todas las corporaciones están facultadas para hacerlo.

El control de algunas medidas únicamente se verificaba tres metros antes de entrar a las cajas de cobro, donde un funcionario estatal permitía el paso a una persona a la vez, a la que le daba paso hasta que otra se retiraba del lugar.

En el colmo de la incompetencia, en la entrada tenían una botella de gel antibacte­rial, pero éste no era suministrado a quienes ingresaban, por lo cual nada más estaba de adorno.