“Los Narcos Ejecutaron, al Menos, 25 Policías”
* “Las Familias de los Uniformados Quedaron Desamparadas; los Elementos Carecen de Seguridad Social y Seguro de Vida”
Por Cristo González

María de la Luz Domíguez Campos
En el marco del Día del Policía, María de la Luz Domíguez Campos, titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ), advirtió que los uniformados desarrollan una función legal y social muy importante para la sociedad zacatecana, ante el clima de inseguridad, violencia y criminalidad que enfrenta el estado.
Destacó que 2020 ha sido el año más violento en la historia de Zacatecas, con más de mil 72 homicidios dolosos; 10 feminicidios; más de dos mil 229 denuncias por lesiones; más de tres mil 587 delitos contra la familia y más de nueve mil 196 delitos contra el patrimonio, por lo tanto, “la sociedad espera que sus policías actúen con apego a la legalidad y los derechos humanos y participen en la prevención de estos delitos”.
Por ello los oficiales deben realizar un trabajo esmerado para alcanzar la credibilidad y confianza ciudadana, lograr la coordinación interinstitucional entre cuerpos policiacos e incidir efectivamente en la prevención, y con ello abatir la inseguridad, violencia y criminalidad que azota la entidad.
Ante este clima de violencia, la función policial cada día se ha convertido en una tarea riesgosa que lamentablemente ha cobrado la vida de 25 policías municipales, agregó.
Esta situación terrible obliga a las corporaciones a fortalecer sus mecanismos y estrategias para salvaguardar la integridad y vida de sus elementos.

Alejandro Tello Cristerna
Además, dijo, “es muy triste que familiares de policías caídos en el desempleo de su función se han quedado en el desamparo”, debido a que carecen de seguridad social y seguro de vida.
Por esto, Domínguez Campos recordó que los uniformados están obligados a la aplicación del uso legítimo de la fuerza, lo que representa el uso de técnicas, tácticas, métodos, e instrumentos necesarios y adecuados que cumplan con los principios de legalidad, oportunidad, proporcionalidad y racionalidad.
Por tanto, la función policial no puede ser ilegal, discrecional y violatoria de derechos humanos, y por el contrario, debe estar justificada por las circunstancias específicas y acordes a la situación que se enfrenta.
Si todos los elementos de los cuerpos policiacos federales, estatales o municipales ajustan su actuación a estos principios, cumplirían con la legalidad, anotó.
“Sin embargo, no siempre es así, y nos encontramos no solo en Guadalupe, Zacatecas y demás municipios con el hecho de que muchos policías realizan el uso indebido de la fuerza, cuando se controla a una persona con la aplicación de técnicas de defensa personal que restrinjan la respiración o la irrigación de sangre al cerebro”, reprochó Domíguez Campos.
Este tipo de situaciones que han ocurrido el estado, ha traído como consecuencia la pérdida de vidas humanas, precisamente por la inadecuada técnicas de detención y sometimiento.
“Por ello, ustedes y todos los elementos policiacos deben ser debidamente capacitados en técnicas, tácticas, métodos, e instrumentos del uso de la fuerza para detener y someter a una persona cuando conforme a la ley se requiera”, manifestó.
Otro de los aspectos que evidencian el abuso del uso de la fuerza, destacó, es el uso inadecuado de las armas, porque en algunos casos ha generado disparos accidentales o para controlar personas, con lo cual también se ha generado la muerte de personas.
Precisó que el nivel de fuerza utilizado debe ser siempre proporcional a la gravedad de la resistencia y el objetivo legal que se pretenda alcanzar, procurando minimizar el daño o las lesiones al utilizarla.
