El Neumólogo fue Reconocido con la Presea “Miguel Hidalgo”
Por Óscar Domínguez Caldera

La Secretaría de Agua y Medio Ambiente (SAMA), a través de Germán Contreras Santoyo, subsecretario de Medio Ambiente, dio la bienvenida al neumólogo Roberto Ibarra Infante, quien fue reconocido con la presea “Miguel Hidalgo”, por el heroísmo y conducta ejemplar del personal de salud frente a la pandemia de COVID-19 (Foto: Cortesía)
La Secretaría de Agua y Medio Ambiente (SAMA), a través de Germán Contreras Santoyo, subsecretario de Medio Ambiente, dio la bienvenida al neumólogo Roberto Ibarra Infante, quien fue reconocido con la presea “Miguel Hidalgo”, por el heroísmo y conducta ejemplar del personal de salud frente a la pandemia de COVID-19.
A través de las páginas oficiales de SAMA, Ibarra Infante dictó la conferencia virtual “Charla Ambiental, un diálogo con la naturaleza con el tema COVID-19, visto desde el ámbito ecológico”.
El doctor en neumología, Roberto Ibarra Infante, es egresado de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ); actualmente es residente en el Centro Médico Nacional de Occidente en Guadalajara, Jalisco; es adscrito a Neumología en el Hospital de la Zona uno del IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social) en Zacatecas y recientemente recibió la condecoración “Miguel Hidalgo” por parte del Estado Mexicano por los servicios prestados al país.
En su intervención, el neumólogo recapituló un panorama del impacto que ha tenido la pandemia de COVD-19 en la mayoría de los países, tanto en la sociedad como en el medio ambiente. Luego de la reseña e introducción de la pandemia y los antecedentes históricos de otras pandemias, habló sobre la epidemiología y sobre el impacto ambiental que ha dejado el Coronavirus en la sociedad.
Recordó algunas enfermedades y pandemias que han acompañado la historia de la humanidad, pues señaló que antes eran conocidas como “pestes”, entre las más famosas está la peste negra, la cual azotó a la sociedad en la Edad Media, donde hubo más de 200 millones de personas muertas.
Asimismo, recordó la gripe española, la gripe rusa, así como otras enfermedades más recientes como la Influenza A-H1N1 en 2009.
“Esto es parte de la humanidad, de la historia y del progreso que hemos tenido, para siempre enfrentarnos a estos agentes, pero siempre, desafortunadamente, nos enfrentamos con la pérdida de vidas humanas”.
Roberto Ibarra subrayó que el impacto ambiental del COVID-19 tiene dos aristas, una de ellas es positiva con la disminución de la movilidad, de las emisiones de gases de efecto invernadero; mientras que la arista negativa se da por el alto número de defunciones que se han presentado en todo el mundo.
“Hace mucho tiempo no se vivía un fenómeno como lo estamos pasando con la pandemia, pues ha generado la mayor caída que se tenga registro en la historia de emisiones de gases de efecto invernadero”.
También habló sobre la poca movilidad de tráfico y de personas en las zonas urbanas, lo que ha resultado en la disminución de gases dañinos en la atmósfera terrestre, lo que se ha convertido en una enseñanza importante, ya que el distanciamiento social también ha hecho repensar a las ciudades sobre la distribución de sus calles, más espacios para bicicletas, disminuir el tráfico vehicular, entre otros aspectos.
“El tráfico ha disminuido en cuestión de meses en ciudades importantes, todas han tenido una disminución de tráfico; además de algunos cambios en las etapas del consumidor, no sólo en la cuestión de la agroindustria, en lo vehicular o las empresas, sino que también todas las personas han cambiado sus hábitos, entonces han tratado de disminuir el consumo de plásticos y sustancias contaminantes, así como otros productos que causan un daño al medio ambiente”.
