“Desertaron 15% de Alumnos en la BUAZ”

Por Cristo González

Antonio Guzmán Fernández, rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ) (Foto: Archivo Página 24)

Antonio Guzmán Fernández, rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ) (Foto: Archivo Página 24)

Antonio Guzmán Fernández, rector de la Benemérita Universidad Autónoma de Zacatecas (BUAZ), confirmó que alrede­dor de seis mil estudiantes desertaron de la institución durante la contingencia sanitaria, lo que mantiene en alerta a las autoridades.

Consideró que el gran reto que tienen las instituciones educativas es el tema del abandono escolar frente a las condiciones que se han dado por la falta de conectividad en medio de un sistema de clases en línea.

Esta cifra se tomó de la matrícula del se­mestre que comenzó recientemente, debido a que previo a la pandemia, era un universo de 40 mil estudiantes, de los cuales, 15 por ciento no se reinscribieron.

La mayor parte del problema de deser­ción se registró en el nivel de preparatoria, seguido del superior y posgrados, sin que se tenga preciso si los jóvenes no regresaron por cuestiones de reprobación.

Según las declaraciones de Guzmán Fernández, descartó que entre los motivos estén las altas cuotas en algunas áreas de la institución, al mencionar que en promedio se cobran mil pesos el semestre.

Afirmó que el principal motivo por el cual decidieron abandonar la máxima casa de estudios de la entidad, fue por la pande­mia, que no los dejó familiarizarse con esta modalidad de clases a distancia.

Ante este conflicto, el problema se acen­túa en este proceso en el que los docentes tienen contacto con los alumnos mediante una computadora.

Refirió que un elemento importante que se tiene que retomar es la empatía en el trabajo que se realiza, porque no es fácil para muchas familias de los universitarios llevar el proceso educativo de esta manera.

Mientras algunos alumnos ya tenían conectivi­dad previo a la contingencia sanitaria, para otros se ha convertido en un problema conectarse a las clases porque han tenido que desembolsar para adquirir herramientas tecnológicas como un equipo de cómputo, teléfonos móviles y pagar por el servicio de internet que antes no tenían.

Reconoció que otra parte del problema es el analfabetismo digital de los profesores tradicionales que no están familiarizados con las plataformas, lo que se presenta en la mayoría de las unidades académicas.

Guzmán Fernández reiteró que los docen­tes tienen la obligación de tener empatía con los estudiantes para retenerlos en la actividad académica, disminuyendo un tanto la exigencia por la situación que se vive por la pandemia.