“Los 2 Secuestrados en Enrique Estrada son Elementos Municipales”
Por Cristo González

A casi un mes de ser secuestrado por narcotraficantes, el cadáver del director de la policía municipal de Monte Escobedo, Zacatecas, Ricardo Acosta García, fue encontrado con huellas huellas de tortura y con su uniforme puesto; la sociedad de aquel municipio está indignada y son muchas los Monteescobedenses que piden que el gobernador Alejandro Tello solicite licencia y se vaya a su casa por inepto
De acuerdo con informes de la vocera en materia de Seguridad Pública, Rocío Aguilar Borjón, luego de casi un mes que reportaron como desaparecido al director de la Policía Municipal de Monte Escobedo, fue localizado su cadáver la tarde de antier, en estado avanzado de descomposición.
Desde el 19 de enero del año en curso cuando nadie supo del paradero de Ricardo Acosta García, hasta que fue encontrado en un camino que conduce a la comunidad Estación de los Pérez y El Pocito, pertenecientes a la misma demarcación de donde era el jefe policiaco.
Acosta García acudió a atender a un reporte de emergencia en el que alertaron sobre una persona baleada en la comunidad Laguna Grande, que se ubica a 15 minutos de la cabecera municipal, pero ya no regresó.
Él era el único policía que quedaba en la demarcación, y desde entonces ni el agente ni la patrulla en la que viajaba habían sido localizados. Por lo que la corporación se quedó sin efectivos, porque debido a la ola de inseguridad en el municipio, dos agentes renunciaron en diciembre pasado.
Los reportes oficiales confirmaron que se localizó el cuerpo sin vida de una persona del sexo masculino, quien fue identificado porque se desempeñaba como servidor público. En el lugar encontraron cartuchos percutidos calibre 9 milímetros.
El cadáver, se presume, todavía tenía el uniforme de la corporación municipal, estaba cubierto del rostro, estaba maniatado y en avanzado estado de descomposición.
Apenas en septiembre de 2020, el director de policía de este mismo municipio, Ricardo Barrón Guzmán, fue asesinado y antes de él, también ultimaron a Víctor Hugo Salazar Varela. Ambos sucesos se le atribuyen a un grupo delictivo.
Asimismo, la madrugada del pasado miércoles se informó que un convoy armado, en la comandancia de Enrique Estrada, secuestró a dos policías municipales, y que huyeron con los uniformados a bordo con rumbo a Jerez.
En el intento de recuperarlos, elementos de la Policía Metropolitana (Metropol) fueron recibidos con plomo, al igual que uniformados de la Policía Estatal Preventiva que los persiguieron, tuvieron un percance en la patrulla, resultando seriamente lesionados.
