Aforo en Templos Será de 30% Para Evitar Contagios

Por Cristo González

Fotografía relevante a la nota.

La Misa Crismal presidida el obispo Sigifredo Noriega Barceló (Foto: Merari Martínez)

Ayer por la mañana la Diócesis de Zaca­tecas celebró la Misa Crismal presidida el obispo Sigifredo Noriega Barceló, junto a sacerdotes, para renovar sus promesas sacerdotales, al ser la única durante el año.

Esta misa se concelebra con los presbíte­ros de la Diócesis en la cual se manifiesta la plenitud sacerdotal del obispo, la unión de los presbíteros con él y al pueblo de los bautizados.

Es el momento eclesial por excelencia, en el que se consagra el santo Crisma y se bendicen los demás óleos. Con el Crisma son ungidos los nuevos bautizados, son signados los confirmados, consagrados los templos, ungidas las manos de los nuevos sacerdotes y la cabeza de los nuevos obis­pos. Es el Espíritu Santo en acción siempre renovadora.

Durante la homilía, monseñor recordó que la Misa Crismal fue a través de una representación de decanos y vicarios de la Diócesis local, y ahora con un poco más de representación del clero.

“Dios se sigue manifestando en la tormen­ta de la pandemia, también en la búsqueda de respuestas sólidas. Una memoria muy especial a todos los agentes de pastoral que han terminado su misión en estos meses de duras pruebas, unos a causa del COVID-19, otros a causa de la violencia asesina, cada comunidad sabe los nombres”, manifestó.

Noriega Barceló pidió que 11 sacerdotes entre los que nombró a Francisco Vargas, Juan Ignacio Casas, Refugio Arroyo, Ma­nuel Ávalos, Luis Miguel Valdivia, Ezequiel Moya, Juan Padilla, Jesús Araiza, Luis Salazar, Lauro Salcedo y Fernando Torres “gocen de la gloria eterna en el banquete sin fin”.

Destacó que esta cantidad de miembros del clero fallecieron en los últimos 12 meses, considerando que 2021 puede ser el año de gracia: “Hoy bendecimos los óleos, consagramos el crisma y renovamos las promesas sacerdotales en el contexto de una iglesia diocesana que tiene que ser fiel al señor ante los nuevos desafíos de una so­ciedad plural, secularizada, que maneja otra jerarquía de valores y otras prioridades”, anotó monseñor.

Seguirán con filtros

Con la finalidad de generar condiciones sanitarias en las actividades religiosas de la Semana Santa, se determinó que el aforo en la Catedral Basílica y de la totalidad de los templos, sea de 30 por ciento.

Se mantendrán los filtros sanitarios pertinentes a fin de evitar contagios de Coronavirus al interior de los centros de culto religioso.