“Una Mala Política se Puede Convertir en Maldad”

Por Cristo González

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Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas manifestó a propósito de estos tiempos electorales, la ausencia de Dios puede traducirse en una mala elección y política pública que desencadene en maldad (Foto: Rocío Castro)

Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas manifestó a propósito de estos tiempos electorales, la ausencia de Dios puede traducirse en una mala elección y política pública que des­encadene en maldad.

“Una mala política se puede convertir in­cluso hasta en maldad”, porque, advirtió, la ausencia de Dios tiene sus consecuencias.

Refirió que el próximo domingo son las elecciones, ante ello, la invitación para la población es para que participe, porque el voto es un derecho, “pero también tomémoslo como una responsabilidad para elegir a gobernantes, y de alguna manera elegimos el tipo de país, estado o municipio”.

Por eso es la importancia, de una de­mocracia que todos tenemos una palabra que decir, y en esta ocasión es a través de la sencillez, pero al mismo tiempo de la grandeza de un voto”.

“Los invito a organizarse para celebrar la eucaristía, pero organícense en sus dife­rentes horarios. Deseo un feliz fin de mes y un gran inicio del sexto mes del año”, precisó monseñor Sigifredo.

“Pidamos al Señor que aumente nuestra fe para que su presencia nos haga caminar seguros, nos haga construir pueblo, que nos de la seguridad de que está con nosotros en la travesía de la vida”, agregó.

Durante la homilía dominical expuso que creer en Dios tiene consecuencias en la visión y el compromiso vida, con una fe que tiene que crecer, la cual tiene que aumentar para que incremente el amor hacia el prójimo.

“La fe en Jesucristo es un don natural y una respuesta para caminar seguros en la vida, no solamente a la causada por la violencia, sino la inseguridad causada por la ausencia de Dios, esa es la causa de los males que hay en nuestro tiempo”, precisó.

En estos tiempos es más difícil creer en Dios y es más fácil construir un Dios a nuestra manera, el creer en Dios es un don que nos da Jesucristo con el aumento de fe, amor y esperanza, finalizó Sigifre­do Noriega.