“No Perdamos la Capacidad de Asombro”, Recomienda
*Zacatecas ya Destaca a Nivel Mundial por los Atroces Crímenes que han Aumentado en las Últimas Semanas
Por Cristo González

Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas (Foto: Merari Martínez)
Ha sido una semana muy pesada, mucha violencia, mucha sangre derramada. Hasta en ciertos momentos pareciera que hay barbarie, hay inhumanidad”, condenó Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas.
En el primer domingo de julio destacó durante la homilía que estos tiempos difíciles que se viven a causa de la violencia e inseguridad.
“Uno se pregunta por qué la violencia, no será en el fondo que no reconocemos a la otra persona como hermano. Conocemos de donde es y de dónde viene fulano y zutano, pero ¿por qué esa violencia asesina?”, cuestionó monseñor Noriega Barceló.
Reiteró que este fenómeno de muertes violentas se debe a que no se reconoce al otro como hermano, como parte de la familia, y por tanto, no se respeta al llegar al grado máximo para que la falta de respeto convertirla en muerte, en asesinato.
“A Jesús no lo reconocieron y terminó en la cruz. Tenemos que hacernos la misma pregunta, nos preguntamos qué solución hay para todo esto. La solución no vendrá por arte de magia, tiene que venir en un proceso muy largo al construir la paz, al venir del reconocimiento de otra persona como hermano”, manifestó.
El obispo manifestó que en este mundo plural lleno de tantos incrédulos, lo que puede unir a la sociedad es reconocer al otro como hermano. Destacó que hay cosas buenas en el medio, aunque hay algo que avanza como otra pandemia, señalando que son la violencia y la desconfianza con los demás.
Refirió que antes la confianza en los demás se basaba en la palabra, después la ley que trata de poner condiciones para la convivencia y el desarrollo humano, “pero ahora desconocemos de la palabra, de la ley y del hermano”.
“Me pregunto, ¿no seremos los nuevos incrédulos?, o nadie es profeta en el mundo. Desconfiamos por muchas razones, todas válidas y superables. Puede ser que desconfiemos por ignorancia, resistencia, cerrazón del corazón, por envidia o por odio”, advirtió.
De todas estas posibilidades de la desconfianza, a decir del monseñor Noriega Barceló, la única solución para sanar todo esto es pasar de la incredulidad a la fe en Jesucristo y al reconocimiento del prójimo.
“La paz no se hará de la noche a la mañana o por buenos deseos, se construye a mediano y largo plazo en la medida de que nos eduquemos en la fe para llegar a ser profetas en nuestra tierra y en el mundo”, vaticinó.
Hizo un llamado a la contención de la violencia, sin ser solamente espectadores frente a este escenario violento. Apuntó que quizá la gente se está acostumbrando al panorama delictivo que azota la entidad, lo que ha propiciado a que la entidad destaque siendo noticia mundial por los atroces crímenes que han aumentado en las últimas semanas.
“No perdamos la capacidad del asombro, que pasemos del asombro a la acción coordinada e inteligente.
