“En Este Momento ya no se Puede dar un Albazo, se ha Socializado Mucho”

Por Claudia de Santiago

Fotografía relevante a la nota.

Marco Vinicio Flores Guerrero, director del organismo, señaló que la ley que se llegue a aprobar, debe ser una que le ayude a este instituto a salir de la problemática que enfrenta (Foto: Archivo Página 24)

Ante la situación que atraviesa el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Es­tado de Zacatecas (Issstezac), Marco Vinicio Flores Guerrero, director del organismo, señaló que la ley que se llegue a aprobar, debe ser una que le ayude a este instituto a salir de la problemática que enfrenta.

Considera que en este momento ya no se puede dar un albazo porque es un tema que se ha socializado mu­cho: “Yo estuve socializando desde el año pasado, este año todo el tiem­po he estado hablando en medios de comunicación la problemática que existe, les he presentado la inicia­tiva, todo mundo la conoce y se ha discutido”.

En este sentido, subrayó que no se puede hablar de un albazo, ya que no es, dijo, una iniciativa que se presen­tó hoy y se vota mañana, señalando que más allá del calificativo que se le pueda poner a la reforma, debe de ser una ley que le ayude al Issstezac y a Zacatecas, por lo que debe ser elegida la mejor, beneficiando al instituto y a los trabajadores.

“ N o s o t r o s n o s v a m o s , a m í m e quedan siete semanas o menos, el problema se queda en la institución;

el gobernador Tello se va, por lo que más allá de ponerle calificativos a las leyes, lo que tenemos que poner es una solución que resuelva el problema, que le dé viabilidad a mediano y largo plazo”, externó.

Flores Guerrero refirió que durante su periodo como titular de este institu­to, se hizo un sistema informático para el control administrativo, se reglamen­tó la ley del 2015, ya que no se había reglamentado y, además se hizo una reestructuración orgánica con la fina­lidad de eficientar y disminuir costos, así como una propuesta de reforma a la Ley del Issstezac.

Agregó que a su vez se convirtió la reserva técnica en líquida, por lo que se vendieron casas y terrenos que pertenecían al instituto.