Por Claudia de Santiago

Fotografía relevante a la nota.

Carlos Augusto Torres Pérez, delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Zacatecas, informó que durante este periodo vacacional la zona arqueológica más visitada ha sido La Quemada, ubicada en el municipio de Villanueva, con un registro de más de seis mil visitantes (Foto: Merari Martínez)

Carlos Augusto Torres Pérez, delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Zacatecas, informó que durante este periodo vacacional la zona arqueológica más visitada ha sido La Quemada, ubicada en el municipio de Villanueva, con un registro de más de seis mil visitantes.

Destacó que a la fecha están abiertas tres de las cuatro zonas arqueológicas del esta­do, la zona del Cerro del Teúl, Alta Vista y La Quemada, las cuales tienen aforos reducidos, implementado control, medidas y protocolos sanitarios.

En el caso de La Quemada se tienen al­gunas áreas restringidas, pudiendo recorrer únicamente 30 por ciento de la zona. En el Cerro del Teúl y Alta Vista, se puede recorrer el 100 por ciento del lugar.

Agregó que cuando se cerró de manera temporal la zona arqueológica de Villanue­va, se realizó una reconstrucción digital de la zona arqueológica La Quemada con la finalidad de hacer un proceso de investi­gación para tratar de entender y visualizar los edificios como originalmente estaban construidos.

Precisó que esta investigación sobre la arquitectura prehispánica, y con las nuevas tecnologías, se han podido hacer recons­trucciones virtuales de manera hipotética de cómo eran los edificios, para presentarlos de una manera más accesible al público gene­ral, para que puedan hacer una comparación y vean los espacios arquitectónicos.

Por ello, ya se pueden realizar visitas de manera virtual: “De esta manera, la gente puede tener conocimiento de este acervo y estructuras de manera virtual”.

Por otra parte, el director estatal del INAH comentó que el programa de mantenimiento a las zonas arqueológicas está considerado como una actividad permanente, por lo que se le ha brindado el mantenimiento corres­pondiente pese a la contingencia sanitaria, cumpliendo con las medidas y protocolos sanitarios correspondientes.