Propone Calzada Declarar Zonas Típicas Regiones del Semidesierto Zacatecano

Por Cristo González

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Francisco Javier Calzada Vázquez, diputado local, propuso una reforma a la Ley de Protección y Conservación de Monumentos y Zonas Típicas del Estado para declarar zonas típicas las cabeceras de los municipios del semidesierto (Foto: Cortesía)

Francisco Javier Calzada Vázquez, dipu­tado local, propuso una reforma a la Ley de Protección y Conservación de Monumentos y Zonas Típicas del Estado para declarar zonas típicas las cabeceras de los municipios del semidesierto.

En la máxima tribuna del estado indicó que los grandes municipios del semidesierto zacatecano ubicados al norte de la entidad abarcan una extensión que representa 22.2 por ciento del territorio estatal.

Según la historia de la entidad, los vaivenes históricos de su desarrollo económico, se encuentran directamente ligados a la minería.

Explicó que inscribir las cabeceras muni­cipales de Concepción del Oro, Mazapil, El Salvador y Melchor Ocampo en la lista de zonas típicas es porque constituyen un asen­tamiento representativo de una comunidad por su alto valor patrimonial e histórico.

Esta región del estado están relacionadas con las diferentes etapas históricas que han formado la identidad cultural del Zacatecas, producto de la Conquista, la Independencia, la Guerra de Reforma, la Revolución Mexi­cana y la época actual.

La instalación permanente de industrias extractivas, sobre todo en esta zona del semidesierto, ha permitido que se priorice esta actividad por sobre el desarrollo co­munitario o la preservación del patrimonio.

Según apuntó, 31.71 por ciento del territo­rio se encuentra concesionado a la industria minera.

“El semidesierto zacatecano se ha conver­tido de facto en un territorio de explotación extractiva, sin ningún tipo de cuidado palia­tivo o restitutivo”, refirió.

Inscribir las cabeceras municipales de estas regiones, tendrála virtud de que por primera vez pueden incorporarse activamen­te a la protección del estado, lo que podría significar, por un lado la preservación de un patrimonio cultural hasta ahora olvidado.

De igual manera en la búsqueda de un desarrollo económico acorde con la rique­za natural de la región, sobre la base de acuerdos justos con las compañías mineras, avalados por el gobierno del estatal.

Son zonas típicas las actuales zonas urba­nas de las ciudades de Sombrerete, Pinos, Guadalupe, Jerez, Nochistlán y Villanueva.