“¡Cristo Vive y te Quiere Vivo!”
Por Cristo González

En el marco del Día Nacional de la Juventud Católica Mexicana, Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas consideró que este sector está en este mundo por una misión en la vida, el cual es la vocación y la razón de ser (Foto Merari Martínez)
En el marco del Día Nacional de la Juventud Católica Mexicana, Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas consideró que este sector está en este mundo por una misión en la vida, el cual es la vocación y la razón de ser.
Durante la homilía dominical en la que se celebró la Asunción de la Virgen María, monseñor Noriega pidió a la feligresía afinarse en la vida como cualquier instrumento musical para dar la nota exacta que logre el equilibrio musical.
“Afínense en la vida, en esta etapa de la vida, busquen siempre dar esa nota al máximo, con sus sonidos graves y agudos. Es ir madurando, afinándose en la vida”, precisó.
“Todos los días, si no le mueves a la vida, esas cuerdas se irán desafinando. Mira lejos, la vida se ve mejor mientras más años vas viviendo, porque entonces tendrás un proyecto para darle sentido a la vida. Limpia tus lentes para que seas un joven afinado para que veas mejor la vida”, agregó el monseñor.
Aseguró que por esto la iglesia católica está orgullosa de los logros, luchas, inquietudes, e incluso de las rebeldías de los jóvenes, apuntando que intentar ser su familia en este peregrinar. Frente a circunstancias como la pandemia y la violencia es que en la vida se encuentran diferentes tormentas, tornados o terremotos, que en caso de “estar bien afinado y con la mirada clara hacia la plenitud, entonces habrá valido la pena amar”.
Casi al concluir la celebración eucarística en la que estuvieron presentes mayormente población joven, el obispo los felicitó en su día para exhortarlos a ser la luz de Cristo, a fin de estar más sanos y vivir en paz.
De esta manera la Iglesia mexicana exhorta a los jóvenes a dar testimonio de la fe con las armas de Cristo y hacer llegar a todos el grito: ¡Cristo Vive y te quiere Vivo! “No se trata de un grito vacío triunfalista, grítelo todo joven que se sienta amado por Cristo, es un grito de amor y de esperanza para todo aquel que sufre, se lamenta o está cansado o desalentado por las consecuencias de las crisis humanas”.
