Campesinos Exigen a Segalmex que Abra Centros de Acopio

Por Cristo González

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Un grupo de campesinos provenientes de Sombrerete, Trancoso, Río Grande, Villa González Ortega y Guadalupe, condenaron que todavía no se abran los centros de acopio para la comercialización del frijol (Foto: Rocío Castro)

Un grupo de campesinos provenientes de Sombrerete, Trancoso, Río Grande, Villa González Ortega y Guadalupe, condenaron que todavía no se abran los centros de acopio para la comercialización del frijol.

En conferencia de prensa, Fernando Gal­ván Martínez, líder de productores de Río Grande, indicó que se movilizaron, pese a que sostuvieron una mesa de diálogo con autoridades de la Secretaría del Campo (Secampo), de la de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y de la Seguridad Alimen­taria Mexicana (Segalmex), en la que el acuerdo fue que desde ayer se abrirían.

“Todo apunta a que no abran los centros de acopio para que no suban el precio del frijol. Por eso venimos una comisión de productores a pedir que abran los centros de acopio, se comprometieron a abrirlos este viernes”, advirtió.

No obstante, precisó que no hay señales de que abrirán estas acopiadoras, considerando que Segalmex no tiene la capacidad para atender a los productos y su cosecha, pese a que se autorizó una bolsa de 11 millones de pesos para la compra del frijol en los centros de acopio.

Debido a que siguen cerrados es que en algunos lugares como en Trancoso, el grano pinto y negro de riego, se está comerciali­zando entre ocho y 10 pesos.

“Que abran los centros de acopio para que sepan los coyotes que se comprará en por lo menos 14.50 pesos, pero a los funcionarios no les interesa, quieren que les piquemos las costillas y se molestan porque hacemos tomas”, agregó.

Pese a los bajos precios que actualmente lo acaparan los intermediarios, los productores se ven en la necesidad de malbaratar el gra­no porque tienen que pagar sus insumos y deudas que los mantienen ahorcados.

Frente a esta situación condenaron que no se establezca el precio de garantía por parte de las autoridades federales, apuntando que son aliados del coyotaje.