También se Evalúan Otro Tipo de Daños Materiales: Pacheco

Por Miguel Alvarado Valle

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Raúl Pacheco Pérez, director del Centro INAH en Zacatecas (Fotos: Diana Moreno Valtierra)

El director del Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Zacatecas, Raúl Pacheco Pérez, informó que tras la marcha del Día Internacional de la Mujer se ha realizado un recuento preliminar de las pintas y afectaciones registradas en el Centro Histórico de la ciudad.

De acuerdo con el director, hasta el momento se tiene contabilizado un total de 478 grafitis, que incluyen desde consignas hasta diversas pintas realizadas sobre inmuebles y mobiliario urbano a lo largo de la ruta que siguió la manifestación.

Entre los espacios identificados con afectaciones se encuentran sitios emblemáticos de la capital, como la Catedral Basílica de Zacatecas, el Mercado González Ortega, el Palacio de Gobierno de Zacatecas, el Portal de Rosales, así como diversas fincas históricas ubicadas principalmente sobre la avenida Hidalgo, donde también se concentran bancos, hoteles y comercios.

Pacheco Pérez detalló que el recuento aún continúa, ya que las cifras actuales no contemplan otros elementos como cartulinas colocadas durante la manifestación ni carteles adheridos con pegamento a las fachadas.

Tampoco se han incluido algunos daños materiales derivados de golpes con martillos u objetos contundentes que pudieron ocasionar desprendimientos o fracturas en piezas de cantera, por lo que el número final de afectaciones podría ser mayor una vez concluida la revisión completa.

El director del INAH en el estado señaló que algunos de los inmuebles más afecta  dos son precisamente aquellos que poseen un alto valor histórico y simbólico para la ciudad, como la Catedral, el Palacio de Gobierno, el Mercado González Ortega y el acueducto.

En estos casos, explicó, las labores de restauración resultan más complejas, ya que ciertos daños, especialmente aquellos que afectan directamente la piedra, pueden ser irreversibles.

Respecto a los procesos de limpieza y restauración, el funcionario indicó que no se pueden utilizar materiales comunes como thinner, aguarrás, amoniaco o ácido muriático, ya que estos productos pueden provocar un deterioro mayor en las superficies de cantera o en los muros históricos.

Por ello, se emplean productos especializados y técnicas específicas que en algunos casos incluyen procedimientos con láser o limpieza controlada con partículas especiales, lo que eleva los costos de intervención y requiere personal capacitado.

Finalmente, explicó que el INAH debe seguir un proceso técnico y administrativo antes de iniciar cualquier restauración, que incluye la elaboración de un diagnóstico detallado.