Exigencia es la Misma: que les Reciben el Grano en los Centros de Acopio

Por Nallely de León Montellano

Imagen relativa a la nota.

El líder frijolero Fernando Galván (Foto: Rocío Castro Alvarado)

El anuncio del cierre del programa de acopio de frijol en Zacatecas elevó la tensión entre productores, quienes ahora advierten que podrían escalar sus acciones hasta interferir en la próxima visita de la presidenta Claudia Sheinbaum al estado.

Así lo señaló el líder frijolero Fernando Galván, quien expresó su rechazo a la determinación de limitar la recepción a alrededor de 96 mil toneladas, al considerar que la medida deja fuera a una gran cantidad de pequeños productores que aún no han podido colocar su cosecha.

En ese contexto, lanzó una advertencia directa: si no hay una respuesta inmediata por parte de las autoridades y no se garantiza la recepción del grano, podrían movilizarse durante el evento que encabezará la presidenta este fin de semana.

Dijo que ya cuentan con información sobre la visita y que, de no ser atendidos, están en condiciones de organizarse para manifestarse ese mismo día. La advertencia ocurre en medio de un ambiente de creciente inconformidad, luego de varios días de protestas en distintos puntos de la capital. Galván insistió en que la exigencia central sigue siendo la misma: que se reciba el frijol de los pequeños productores y se garantice su acceso a los centros de acopio, sin intermediarios ni prácticas que –aseguró– han favorecido a coyotes.

Señaló que, en su caso, el grupo que representa reúne a cerca de 100 productores que buscan colocar al menos 500 toneladas, volumen que –afirmó– podría resolverse en un solo centro de acopio si existiera voluntad.

Más allá del reclamo inmediato, advirtió que la situación del campo zacatecano es crítica, ya que los bajos precios en el mercado y el aumento en los costos de producción, como el diésel, han dejado a los productores sin margen para recuperar su inversión.

En ese escenario, alertó que, de no resolverse el problema, muchos campesinos no podrán sembrar el próximo ciclo agrícola, lo que impactaría directamente en la producción de alimentos. También planteó que el gobierno estatal podría implementar un programa emergente para apoyar al sector, utilizando recursos públicos no ejercidos, con el objetivo de ampliar la compra de frijol y evitar una mayor crisis en el campo.

Mientras tanto, la inconformidad crece y las acciones de protesta se mantienen, ahora con la advertencia de que podrían trasladarse al ámbito político, justo en el marco de una visita presidencial que, lejos de calmar el con􀃀icto, podría convertirse en un nuevo punto de presión por parte de los productores.