Luchas Internas Generan Autosabotaje: Torres Iguanzo

Por Gabriel Rodríguez

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Marco Antonio Torres Inguanzo, director de la Unidad Académica de Desarrollo y Gestión Pública en la UAZ (Foto: Diana Moreno Valtierra)

Marco Antonio Torres Inguanzo, director de la Unidad Académica de Desarrollo y Gestión Pública en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), dijo que Morena Zacatecas evidencia la ausencia del tlatoani, por lo que ese partido estaría desgajándose en células que no son funcionales ante el enorme cúmulo de necesidades sociales que vive el estado.

“Zacatecas vive sujeto a todo tipo de guerrillas entre sus clanes gobernantes, las que ocurren dentro de todas las dependencias gubernamentales, municipios y gobierno estatal”, advirtió.

Lo anterior, luego de que hace poco estallara un con􀃀icto entre el gobernador David Monreal y los diputados José Narro Céspedes, Ulises Mejía Haro y Alfonso Ramírez Cuéllar, todos de Morena, a causa de problemas agrarios por el precio del frijol, mediante acusaciones mutuas.

A ello, Torres Inguanzo advirtió que de esa manera el gobierno terminó por hacerse a la forma del propio partido gobernante medio de facciones dentro y fuera de sí mismo; “no es sólo que sea un partido de Estado sino que el partido considera al Estado su propiedad.

“Zacatecas tuvo hasta hace poco correas y poleas de transmisión que permitían mediante cierta autonomía el desarrollo del trabajo político a partir del diseño de las necesidades del conjunto social”.

Pero, en este momento, dijo, dicha autonomía está rota y es por eso que las luchas al interior de la administración generan enorme autosabotaje encauzado a la disfunción de los programas de gobierno en lo que se refiere a sus procedimientos de implementación.

“Todo eso ocurre en este momento en Secretaría del Campo (Secampo), Secretaría de Educación (SEZ), Salud y todas las demás dependencias, escindidas en bandos que terminaron por complotar la aplicación de todos los programas sociales que, cuando logran brotar, lo hacen con enormes dificultades”.

El académico indicó que impera tanta confusión que, en este momento, “los participantes del hecho ya no identifican quién está con quién por lo que los complotantes exigen toda lealtad a sus colaboradores, lo que produce enorme cantidad de destrucción de capital humano al preferir perfiles de obediencia ciega, poseedores de vastas deficiencias técnicas y con resultados muy bajos en lo relativo a los índices de calidad, incapaces de diseñar e implementar programas sostenibles mínimamente en el sentido común”.

Todo lo que esas guerrillas desarrollan, muestran que se carece de manera absoluta de diseño, pues los participantes del entramado guerrillero no parten de marcos teóricos justificables, convierten la experiencia en evidencia y sus únicas capacidades de respuesta son la generación de guerrillas dentro del mismo instituto político que terminan por lastrar a la sociedad en su conjunto, concluyó.