“Destrozaron una Institución Fundamental Para la Salud de la Nación”
Por Gabriel Rodríguez

Arturo Nahle García, expresidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Zacatecas y Defensor de México del PRI (Foto: Diana Moreno Valtierra)
Arturo Nahle García, doctor en derecho, señaló que la reforma al Poder Judicial fue lo peor que pudo ocurrirle a México, “al haberse destruido una institución fundamental para la salud de la nación”; lo anterior, luego de que en días pasados se evidenciaran las deficiencias con las que los nuevos equipos de jueces, magistrados y ministros trabajan en todo el estado de Zacatecas.
Nahle García pidió no olvidar que el sistema republicano es, en esencia, la forma de gobierno que los mexicanos decidieron darse a sí mismos hace muchos años, pero, al parecer, hemos querido olvidar que “una República tiene como característica fundamental la división y el equilibrio de poderes”.
Dicha división implica, de manera evidente, “que el poder no se concentre en una sola persona, como sucede en las monarquías y en la dictaduras, pero en el nuevo caso mexicano tal hecho se ha omitido, habida cuenta de los alcances logrados por dicha reforma, debido a que un poder no puede ni debe estar por encima de otro”.
A ello, dijo que “mediante la nueva reforma al Poder Judicial, se le dio en la torre a ese sistema republicano representativo de la pluralidad de mexicanos que habitan el territorio nacional, pero que lo grave es que se le dieron toda suerte de poderes a la presidencia de la República”.
En este momento, “la presidenta Claudia Sheinbaum maneja los controles del Poder Ejecutivo, del Legislativo con una sobrerrepresentación descarada a partir de una mayoría aplastante y, al haber formulado la Reforma Judicial, secuestraron al otro poder que les faltaba, tal y como ocurre en monarquías y dictaduras”, deprecó.
Encima de ello, lamentó que fueron corridos universos completos de ministros, magistrados y jueces federales y del fuero común con formación en carreras judiciales, con el fin de insertar a jueces, magistrados y ministros del acordeón afines al partido en el gobierno.
Añadió a ello que “sin duda es un error que el pueblo elija a los jueces, porque estos no son representantes populares pues la función jurisdiccional es otra de carácter eminentemente técnico y, por lo mismo, el procedimiento para elegirlos es por medio de los concursos de oposición de la carrera judicial, porque de lo contrario se eligen perfiles por demagogia, por la belleza de sus facciones, por sus prendas o por la cercanía con las estructuras políticas dominantes y es poco lo que pueden hacer por sus electores”.
“Se trata de un absurdo, cuyas consecuencias podemos ver ante nuestros ojos pues se ha demostrado que ahora tenemos jueces y magistrados que ni siquiera son capaces de conducir una audiencia”.
La administración de justicia en México tenía ya muchos problemas y deficiencias, pero con esto, esos conictos se agravan, además de que fue una elección que costó miles de millones de pesos, con una participación menor a 10 por ciento, “lo que resta legitimidad a los nuevos juzgadores además de que nadie entendió las boletas y por eso muchos llevaban acordeón”.
Para concluir, dijo que fue una tragedia lo que pasó al país a partir de ese hecho; asimismo, trascendió que ese nuevo Poder Judicial funciona en Zacatecas con severas deficiencias, falta de recursos, nula cobertura en los 58 municipios y sobreexceso de cargas laborales que no han permitido abatir el rezago de años pasados.
