También Demandan Cese de Directora por Encubrimiento

Por Nallely de León Montellano

Imagen relativa a a la nota.

l maestro Víctor Corona Loera | La licenciada Silvia Puga Pérez

Estudiantes de la Unidad de Antropología de la Universidad Autónoma de Zacatecas iniciaron un paro indefinido este lunes 13 de abril en el campus Siglo XXI, en exigencia de la destitución de la directora Silvia Puga Pérez y del docente Víctor Corona Loera, a quienes señalan por presuntos actos de acoso y encubrimiento.

La movilización, que comenzó en esta unidad académica, se extendió a otras áreas del campus, entre ellas biología, física, historia, letras, filosofía, psicología, ciencias políticas y mercadotecnia, así como contaduría y administración, además de espacios de nivel secundaria vinculados a la universidad. De acuerdo con testimonios de estudiantes, el señalamiento contra el docente no es reciente.

Aseguran que existen antecedentes de denuncias por conductas inapropiadas desde hace aproximadamente 20 años, con casos reiterados en distintas generaciones, sin que – afirman– se hayan tomado medidas efectivas por parte de las autoridades universitarias.

Las alumnas también responsabilizan a la directora de la unidad por encubrir estas conductas, al desestimar denuncias y exigir pruebas físicas para proceder. Relataron que tras la colocación de un tendedero de denuncias el pasado 9 de marzo, el material fue retirado y se intentó identificar a las participantes, lo que consideraron un acto de intimidación.

Ante esta situación, informaron que ya acudieron a instancias externas como la Fiscalía, Derechos Humanos y la Defensoría universitaria, donde se levantaron actas de hechos. Señalan que el paro responde a años de omisiones y a posibles represalias que incluso han afectado procesos de titulación de algunas exalumnas. Entre sus principales demandas se encuentra la destitución del docente y de la directora, así como la instalación de una mesa de diálogo pública con el rector.

Han advertido que no levantarán el paro hasta obtener una respuesta directa y presencial.

Durante la jornada, autoridades universitarias presentaron una minuta firmada por el rector en la que se establece que el docente será retirado de manera inmediata de sus grupos dentro de la unidad académica, mientras se desarrollan las investigaciones correspondientes tanto en instancias internas como externas.

Asimismo, se informó que la directora emitió un compromiso por escrito para respetar los derechos de las y los estudiantes, incluyendo su libertad de expresión, y acatar las resoluciones que emita la administración central.

Por su parte, la secretaria general de la UAZ, Lorena Jiménez Sandoval, reconoció que se trata de un problema estructural que ha persistido durante años, y aseguró que existe disposición institucional para atender las demandas, garantizar espacios libres de violencia y dar seguimiento a las denuncias conforme al debido proceso.

Aunque la propuesta fue presentada a las estudiantes, el movimiento continúa en evaluación por parte de la comunidad, que insiste en que cualquier resolución debe ser transparente y pública.

El paro se mantiene activo y, de acuerdo con lo expresado por las estudiantes, no se levantará hasta que existan garantías claras de atención a sus demandas y condiciones académicas libres de violencia.

 Exigencias

En un comunicado previo en donde llamaba al paro, el colectivo Estudiantado organizado, de la Unidad de Antropología, señaló puntualmente las exigencias de su movimiento: “- La destitución del docente Víctor Corona Loera, debido a conductas y prácticas de acoso sexual, así como actitudes misóginas, machistas, homofóbicas y transfóbicas mostradas en clases que consideramos incompatibles con un entorno académico digno, respetuoso y de calidad.

Estas conductas han sido reconocidas incluso por la propia directora, quien admitió que lleva años escuchándolas, pero asegurando que son mentiras.

Sin embargo, su respuesta a la problemática ha sido derivar todo y deslindarse de responsabilidad, lo que demuestra cómo estas situaciones se han vivido desde hace años y han sido sistemáticamente ocultadas por las autoridades, sin que los directivos hayan tomado cartas en el asunto.

“- La destitución de la directora Silvia Puga Pérez de la Unidad de Antropología, por su papel en minimizar y desacreditar las denuncias estudiantiles, así como por obstaculizar la visibilización de las problemáticas de acoso y violencia dentro de la universidad.

 “Contexto del 9 de Marzo“

El 9 de marzo de 2026, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, estudiantes de la Unidad de Antropología realizaron una manifestación pacífica colocando hojas en un tendedero alrededor de la Unidad, denunciando actitudes de acoso sexual por parte del docente Víctor Corona Loera y del alumno Augusto César García Ruiz Esparza.

“Ese mismo día, la directora Silvia Puga Pérez arrancó el tendero y fue por una alumna la cual había tenido una relación sentimental con el alumno involucrado, a quien sacó del salón y encerró en un aula de profesores para interrogarla sobre quiénes habían colocado el tendedero.

Con ello, violentó sus derechos de libre expresión y de manifestación pacífica, al calificar la acción como ‘vandalismo’ y defender al profesor y alumno denunciado.

La alumna defendió su postura sin confirmar que ella había colocado el tendedero pero asegurando que lo escrito era cierto y que no se trataba de vandalismo, sino de una protesta legítima.

Este hecho evidenció cómo las denuncias estudiantiles han sido desacreditadas y ocultadas por la dirección, reforzando la percepción de que las autoridades universitarias han protegido durante años a docentes señalados por conductas de acoso, sin tomar medidas reales”.

 “Demandas Adicionales“

La instalación inmediata de una mesa de diálogo con el Rector, en la que se garantice la participación activa del estudiantado y se establezcan compromisos claros, públicos y verificables.

“El reconocimiento de las inquietudes y denuncias del alumnado, así como la implementación de mecanismos efectivos para su atención.

“No se tomen represalias académicas en contra de las y los alumnos de la Unidad Académica de Antropología.

“Reiteramos que este movimiento no busca la confrontación, sino la construcción de condiciones más justas, seguras y dignas dentro de nuestra Unidad Académica.

Sin embargo, ante la falta de acciones concretas, consideramos necesario recurrir a este tipo de medidas”.