Nuevos Integrantes, Señala, Deben Tener Capacidad y Conocimiento Institucional
Por Nallely de León Montellano

Carlos Villegas Márquez, magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado (Foto: Diana Moreno Valtierra)
La resolución de la Suprema Corte que corrigió la integración del Órgano de Administración Judicial en Zacatecas no deja sin efectos, por ahora, los acuerdos que ya había tomado esa instancia, entre ellos movimientos de personal, despidos y otras determinaciones administrativas.
Así lo señaló Carlos Villegas Márquez, magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, al explicar que, en lógica jurídica, todo lo aprobado bajo el marco legal vigente debe seguir teniendo validez, aunque no descartó que, una vez que se concrete la nueva integración del órgano, sus integrantes revisen esos acuerdos.
“Lo lógico es que sigan vigentes”, sostuvo, aunque aclaró que todavía es necesario esperar el engrose de la resolución y, sobre todo, la notificación oficial para conocer con precisión a partir de cuándo surtirá efectos. Explicó que, aunque ya existe conocimiento público del fallo a través de medios de comunicación, el Poder Judicial no puede actuar con base en versiones periodísticas, sino hasta que reciba formalmente la resolución. Será entonces cuando se convoque a sesión de pleno para designar a los dos nuevos integrantes que deberán sumarse al órgano de administración. Sobre los perfiles, adelantó que no hay nombres definidos, pero sí una idea clara de qué tipo de personas deben asumir esas posiciones: alguien que conozca a fondo al Poder Judicial y que, además, tenga capacidad en materia administrativa.
“Necesitamos perfiles que conozcan la institución y también la parte administrativa, porque finalmente van a ser una extensión de nosotros en ese terreno”, dijo. Villegas Márquez recordó que desde el inicio de la reforma judicial local, el propio Poder Judicial advirtió sobre los riesgos de la integración aprobada por el Congreso.
Aseguró que hubo reuniones con legisladores, pronunciamientos del pleno y señalamientos directos sobre el impacto que tendría colocar al Poder Judicial en minoría dentro del órgano de administración. Incluso, señaló que no se trató de una diferencia menor, sino de un tema de fondo, permitir que dos poderes externos tuvieran mayoría sobre decisiones que repercuten directamente en la función jurisdiccional.
“Si mueven a un juez, si mueven a un secretario, si cambian personal, eso impacta en la impartición de justicia”, explicó. En ese sentido, dijo que la Corte terminó por darle la razón al Poder Judicial zacatecano, al reconocer que la integración aprobada localmente se apartó de los lineamientos nacionales y vulneró el principio de división de poderes.
Aun así, insistió en que durante todo este tiempo el tribunal se condujo bajo la legalidad y respetó las atribuciones del órgano de administración, aunque en distintos momentos hizo observaciones y advirtió sobre posibles consecuencias. Cuestionado sobre si podría integrarse al nuevo órgano un exmagistrado o incluso perfiles ligados políticamente, respondió que no hay exclusiones de entrada, pero subrayó que la ley impide prácticas de nepotismo y que lo fundamental será privilegiar la capacidad y el conocimiento institucional.
Respecto a la actual presidencia del órgano de administración, encabezada por Norma Esparza, indicó que la nueva conformación será la que determine cómo se reorganiza internamente ese espacio, por lo que no le corresponde intervenir en esa decisión.
Sobre el funcionamiento del Poder Judicial en medio de estos cambios, el magistrado reconoció que existe una carga de trabajo importante, especialmente en juzgados como los de Zacatecas capital y Fresnillo, y que la falta de experiencia de algunos perfiles recién incorporados sí genera complicaciones, aunque afirmó que se ha buscado contener el impacto mediante capacitación y apoyo institucional.
“No se puede cambiar al conductor de un vehículo viejo y cargado de trabajo, y esperar que todo cambie de inmediato”, resumió. Añadió que el rezago en los juzgados no responde únicamente a los nombramientos recientes, sino a problemas estructurales: sobrecarga laboral, falta de personal, infraestructura limitada y necesidad de más recursos. Pese a ello, afirmó que el tribunal ha intentado amortiguar los efectos de la reforma para evitar que las deficiencias se trasladen a las personas justiciables.
