Rechaza Posible Regreso de Rubén Ibarra a la UAZ
Por Nallely de León Montellano

La docente Sonia Viramontes (Foto: Instagram contrastes_arte)
En medio del proceso interno que vive el Sindicato del Personal Académico de la Universidad Autónoma de Zacatecas (SPAUAZ), la universitaria Sonia Viramontes Cabrera fijó postura sobre los temas que, a su consideración, deberían marcar la contienda, poniendo sobre la mesa la defensa del contrato colectivo y la independencia sindical como ejes centrales. Más allá del registro de su planilla, Viramontes advirtió que el sindicato atraviesa un momento crítico, no sólo a nivel local, sino en un contexto más amplio donde –dijo– las contrataciones colectivas están bajo presión.
“Hoy es casi un privilegio tener un contrato colectivo y por eso hay que defenderlo”, señaló, al referir que en otras universidades del país ya se han reducido prestaciones o eliminado beneficios, como el pago de la prima vacacional.
En ese sentido, insistió en que uno de los principales riesgos es la intervención de instancias externas en la vida sindical, particularmente desde la administración central de la universidad, a la que señaló de tener participación en la conformación de otras planillas.
“Aunque sabemos que siempre hay participación, esperamos que haya respeto y que no sea una contienda llena de agresiones”, expresó, al hacer un llamado a que el proceso se mantenga en un nivel de debate y no de confrontación. Planteó que la relación con rectoría deberá mantenerse, pero desde una postura firme, donde el diálogo no implique ceder en derechos laborales. “La negociación no puede ser para favorecer a la rectoría, sino para defender a los trabajadores”, sostuvo.
Entre sus prioridades, además de la defensa del contrato colectivo, mencionó la protección de los ahorros de los trabajadores en la fundación sindical, tema que calificó como fundamental para la estabilidad de la base académica. En otro momento, cuestionada sobre la posible reincorporación del exrector Rubén Ibarra, fue tajante al señalar que no debería permitirse el regreso de una persona con una sentencia por abuso sexual.
“Lo que no podemos aceptar en nuestras fi- las es a alguien con ese tipo de antecedentes”, dijo, al considerar que, incluso si existiera una resolución legal a su favor, la universidad tendría que actuar para evitar su permanencia.
Finalmente, Viramontes insistió en que el proceso interno debe centrarse en lo que realmente está en juego para el sindicato: su autonomía, sus derechos laborales y la defensa de condiciones que, advirtió, cada vez son más frágiles en el contexto nacional.
