En el Restaurante El Mesonero
Por Miguel Alvarado Valle

El chef Gregorio Rodolfo explicó que el objetivo principal de este festival es rescatar la tradición de los moles y acercar a los comensales a una mayor variedad de estos platillos (Foto: Rocío Castro Alvarado)
El restaurante El Mesonero, del hotel Mesón de Jobito, dio inicio este jueves al “Festival del Mole”, una propuesta gastronómica que estará disponible para comensales locales y visitantes hasta el próximo 19 de junio.
Dicho evento forma parte del plan de actividades del recinto, siendo este el segundo festival culinario que impulsa el hotel en lo que va del año, con el objetivo de enriquecer su oferta y promover la cocina tradicional mexicana.
El festival destaca por ofrecer una selección de siete variedades de mole, elaboradas con ingredientes representativos del país, especialmente de regiones como Oaxaca y Puebla, reconocidas por su riqueza culinaria.
Entre las opciones disponibles se encuentran el mole negro, verde, poblano y una propuesta distintiva como el mole blanco, también conocido como “velo de novia”, preparado con chile húngaro y chocolate blanco, lo que brinda una experiencia gastronómica diversa y poco común.
El chef Gregorio Rodolfo explicó que el objetivo principal de este festival es rescatar la tradición de los moles y acercar a los comensales a una mayor variedad de estos platillos, ya que comúnmente se conocen sólo uno o dos tipos.
Además, destacó la inclusión del mole zacatecano, elaborado con ingredientes como xoconostle y nopalitos, como parte del esfuerzo por preservar recetas locales que poco a poco han perdido presencia en la cocina cotidiana.
Por su parte, el gerente de alimentos y bebidas, Francisco Flores, detalló que el festival estará disponible en un horario de 7:00 a las 12:00 horas, de lunes a sábado, con un costo de 250 pesos por persona.
El menú incluye entrada, bebida y plato fuerte, sustituyendo opciones tradicionales como pan y café por alternativas como sopa azteca o crema poblana, además de bebidas frescas como naranjada o limonada, acompañadas de los distintos tipos de mole.
Los organizadores señalaron que este tipo de festivales ha tenido buena respuesta por parte del público, lo que ha motivado la continuidad de estas iniciativas gastronómicas.
Incluso, los platillos con mayor aceptación podrían integrarse posteriormente a la carta habitual del restaurante, fortaleciendo así la identidad culinaria del lugar y respondiendo a las preferencias de los clientes.
Finalmente, se adelantó que el recinto ya prepara nuevas actividades para fechas próximas, como un buffet especial por el Día de las Madres en el bar Muleros y la celebración del Día del Padre tras la conclusión del festival.
