No se les Puede Llamar “Focos Amarillos”, Advierte

Por Miguel Alvarado Valle

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Emilia Pesci Martínez, especialista en derechos humanos de las mujeres, Emilia Pesci Martínez (Foto: Rocío Castro Alvarado)

La especialista en derechos humanos de las mujeres, Emilia Pesci Martínez, cuestionó las recientes declaraciones del rector de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), Ángel Román Gutiérrez, al advertir que existe el riesgo de minimizar la gravedad de las denuncias por hostigamiento sexual dentro de la institución.

Si bien reconoció avances impulsados por colectivas dentro de la universidad para la creación de protocolos de atención, señaló que el enfoque institucional debe ser más claro y firme ante este tipo de violencias.

Pesci Martínez destacó el trabajo de estudiantes y docentes organizadas que han logrado visibilizar la problemática y empujar mecanismos formales de atención al acoso y hostigamiento sexual.

Sin embargo, manifestó su preocupación por el lenguaje utilizado por el rector, particularmente al referirse a estos casos como “focos amarillos”, lo que, a su juicio, podría restarles la seriedad que implican, especialmente cuando se trata de conductas que pueden constituir delitos.

En ese sentido, puntualizó la importancia de diferenciar entre acoso y hostigamiento sexual, subrayando que cuando existe una relación de subordinación, como la de docente hacia estudiante, se configura el delito de hostigamiento sexual.

Por ello, cuestionó qué se entiende entonces como “focos rojos” dentro de la universidad, sugiriendo que esta clasificación podría invisibilizar la gravedad de ciertos casos o retrasar su atención adecuada.

Asimismo, advirtió que considerar estas denuncias como con􀃀ictos que deben resolverse para garantizar la continuidad de las clases puede derivar en prácticas de revictimización.

Criticó que desde la rectoría se señale que algunas quejas no prosperan porque quienes denuncian no les dan seguimiento, ya que esto omite analizar las condiciones institucionales que podrían inhibir a las víctimas de continuar con sus procesos.

La especialista también recordó que, de acuerdo con el Código Penal del Estado de Zacatecas, los casos de hostigamiento sexual en instituciones educativas deben investigarse de oficio por parte de la Fiscalía, sin depender exclusivamente de la voluntad de las víctimas.

En este punto, consideró que también existe omisión por parte de las autoridades encargadas de procurar justicia, al no actuar con la diligencia que exige la ley.

Enfatizó que la UAZ tiene la obligación de reconocer a las personas denunciantes como víctimas o posibles víctimas, garantizando un acompañamiento integral con perspectiva de derechos humanos.

Esto implica evitar cualquier práctica que pueda desincentivar la denuncia o generar presión para desistir, así como asegurar condiciones de seguridad para toda la comunidad universitaria.

Finalmente, Pesci Martínez sostuvo que si bien es importante mantener las actividades académicas, es aún más relevante garantizar que la universidad sea un espacio seguro.

Afirmó que la atención actual a estos casos es resultado de quienes han alzado la voz y protagonizado protestas, por lo que reiteró el llamado a no tratar las denuncias de hostigamiento sexual como con􀃀ictos entre particulares.